miércoles, enero 27, 2010

Maestras con mayúscula

¡Que suerte tengo! Estoy rodeada de grandes mujeres, de mujeres geniales, de mujeres con ese brillo en los ojos que te dice que creen en que otro mundo es posible y que tienen la fuerza, el tesón y el ahinco necesario para construir con pequeños pasos eso otro mundo.
Esta tarde he estado rodeada de ellas.
Hemos tenido una sesión de nuestro proceso formativo "Érase una vez...", hoy nuestras dos Encarnas nos han contado cómo planifican en su aula.
Las dos coinciden en trabajar en el aula con textos de uso social y por proyectos de trabajo.
Nos han traido producciones de sus niñas y niños que nos han emocionado:
.- Esa biografía de las mamás como regalo para el día de la madre.
.- Ese períodico de aula con un suplemento literario.
.- Esá exposición de Cómic.
.- Ese libro de poemas lleno de emociones y creatividad
.- ...
Nos han traido también fotos, fotos de sus producciones, de sus aulas, de sus criaturas trabajando.
Casualmente tenían ese mismo brillo en los ojos que sus maestras, miradas de entusiasmo, inteligentes, de profunda concentración en una tarea importante.
En la segunda parte de la sesión hemos retomado con todo el grupo la tarea que llevabamos para hoy, nos habíamos comprometido a planificar y llevar a la práctica una actividad con el "nombre propio", en la puesta en común hemos podido comprobar como algo tan pequeño, da para tanto.
Hemos visto listas de clase, carteles, construcción de acrósticos, poemas, e incluso un santoral que ha servido para trabajar el orden temporal en el calendario.
Hemos escuchado anécdotas cruzadas entre las maestras y sus niñas y niños. Han hablado de letras, de palabras, de adjetivos, de poesía..., pero también de sus nombres, de por qué los llevan, de anécdotas en torno a ellos, en fin, se han conocido mucho mejor.
¡Que interesante poder cruzar la gramática y la fonética con los sentimientos!