miércoles, enero 20, 2016

Poesía cientifica





¿Y SI TODO ESTO?
¿Y si todo esto
sucede en un laboratorio? 
¿Bajo sólo una lámpara de día
y miles de millones por la noche? 

¿Y si somos generaciones en prueba? 
¿Vertidos de un recipiente a otro, 
agitados en retortas, 
observados con algo más que un ojo, 
uno a uno, por separado, 
cogidos con pinzas? 

¿Y si no es así?, 
¿ninguna intervención? 
¿Los cambios se producen por sí solos
de acuerdo con el programa? 
¿Traza la aguja en un diagrama
el lento zigzag previsto? 

¿Y si por ahora no hay en nosotros nada interesante? 
¿Se conectan pocas veces los monitores de control? 
¿Sólo en caso de guerra, de una guerra más bien grande, 
o de vuelos por encima de esta miga que es la tierra, 
o de grandes migraciones del punto A al punto B? 

¿Y si es al contrario? 
¿Allí sólo se deleitan con anécdotas triviales? 
Mirad, una niña en una pantalla gigante, 
se cose un botón en una manga. 
Los sensores silban, 
el personal se agolpa. 
¡Ay, un bichito con un corazón
que le palpita dentro del pecho! 
¡Con qué entrañable seriedad
enhebra la aguja! 
Alguien en pleno éxtasis exclama: 
¡Avisad al Jefe, 
que venga a verlo con sus propios ojos!



Ya tenemos preparado un nuevo programa de radio y la semana que viene iremos a grabarlo, pero aún nos falta ultimar algunos detalles.
El martes viendo con el grupo como darle un poco de "vidilla" entre parte y parte se nos ocurrió  que podíamos pasar de una parte a otra del programa con algún poema, o chiste o adivinanza...
Pero claro, nuestro programa se llama "Ciencia Conciencia", así que deben de ir sobre eso, así que andaba yo buscando y pensando que me iba a ser difícil encontrar, cuando me he topado con esta página de poesía y ciencia y esta me ha gustado especialmente, así que además de con mis churumbeles, me apetecía compartirla con el resto de las personas que os pasáis por aquí de vez en cuando, porque al igual que el "Jefe" del poema de la gran Wislawa Szymborska, parar un poco y deleitarnos en cosas menudas como un poema bien merece la pena.



sábado, diciembre 05, 2015

Espacios


Estoy seleccionando y editando fotos para mi blog de aula y de repente he pensado que este es un tema importante para la reflexión; "los espacios".
En mi cole tenemos una "suerte pasajera" con respecto a los espacios. Somos un colegio incompleto y solamente tenemos hasta cuarto de primaria de momento, aunque vamos creciendo dos aulas por curso, de modo que aún tardaremos dos años en tener hasta sexto de primaria.
Por eso, tenemos cuatro aulas vacías que podemos utilizar como espacios de "desahogo" y a las que sacamos un fantástico provecho:
Rincón del corto:
El aula de enfrente está vacía totalmente, así que le hemos puesto solo tiene una mesa grande y cuatro sillas y nos sirve para que en el visionado de los cortos durante los rincones, el grupo pueda ver y oir sin molestar al resto y sin que el ruido del resto les molesten.



Construimos nuestros Robots: 
Enfrente también pero más a la izquierda tenemos "nuestra sala para guardar los escenarios de las dos últimas jornadas de teatro" y allí hemos instalado el taller para la construcción de nuestros robots. Allí hemos ido guardando los materiales reciclados, hasta tenerlos todos y después en grupos pequeños, con ayuda de la maestra de apoyo, de nuestro práctico, Jose, se han convertido en auténticas ingenieras e ingenieros, 




Esta última sala también nos ha servido para el rincón de Mimo, un rincón que nació tras la propuesta de una niña de hacer un rincón "del silencio"



La primera clase nos está sirviendo ahora para inventar una coreografía y ensayar nuestro baile de Navidad.
Cada vez qué hacemos una de estas actividades pienso que vamos a hacer cuando tengamos el colegio completo, porque nuestras clases son muy pequeñas y apenas podemos movernos por ellas.
Hasta las aula prefabricadas en las que empezamos nuestra andadura eran más grandes.




Y es que los espacios son muy importantes!!!!!!!!!!
Pero nuestros colegios se diseñan pensando en metros cuadrados y para nada en criaturas felices.
Quienes los diseñan piensan en un puñado de niñas y niños sentados en silencio durante cinco horas y nadie les pide lo contrario, porque quienes los contratan los contratan para eso.
Y lo peor es que los nuevos colegios que se construyen no mejoran a los anteriores, nacen pequeños y muy mal pensados para poder generar otros tipos de enseñanza distinta a la de clases "homogéneas" donde todos hacen lo mismo al mismo tiempo.
Los espacios de aprendizaje dicen mucho de los métodos de enseñanza y del conocimiento que se transmite en un centro.
Los espacios educativos deberían diseñarse para propiciar el intercambio entre el alumnado, para trabajar en grupo de manera activa y en actividades diversas que vayan desde el estar sentado hasta el movimiento que puede representar la construcción de un aparato, la puesta en marcha de un experimento, la realización de una receta de cocina, la puesta en escena de una obra de teatro o la construcción de obras de arte en tres dimensiones.
Pero nuestros colegios no nacen pensando en todo eso, nacen pequeños de espacios y de miras, nacen homogéneos y cuadriculados como las personas que parecen querer formar.
Nacen llenos de cemento y vacíos de naturaleza. Llenos de sillas y mesas y faltos de tumbonas para leer. Pensados llenos de aulas estancas cerradas al mundo y al resto del centro, espacios exiguos donde no cabe una disposición creativa del mobiliario.
Es un atropello imaginar que nuestros pequeños están bien atendidos en espacios tan rígidos, a veces durante ocho o nueve horas.
Y es que cuando se proyectan los centros escolares nadie piensa en las necesidades de quienes realmente son sus usuarios y por lo tanto a nadie se le ocurre diseñar espacios pensando en las verdaderas necesidades de las niñas y los niños.
Mientras en algún momento y en algún lugar se le ocurre a algún gobernante clarividente dar importancia a esto de los espacios, salgamos fuera de las aulas e intentemos mirar con otros ojos los espacios del centro, imaginar otro uso de los pasillos o de las pistas o de las escaleras, intentemos abrir puertas y tirar muros, para dejar que entren aires frescos en nuestras escuelas.













sábado, noviembre 07, 2015

Marina y el túnel del terror



Se ha escrito mucho y muy bueno sobre la genial propuesta del Señor Marina de mejorar la profesión docente incentivando económicamente a quienes sean mejores en esta nuestra profesión docente, pero hoy he leído "las explicaciones" a las malas interpretaciones que esta eminencia de filósofo-pedagogo hace, para quienes somos torpes y no nos ha quedado claro.
Verá Señor Marina a las y los docentes se nos evalúa a diario, nos evalúa la inspección, las direcciones de los centros, la prensa, las familias, el conserje del colegio, el informe PISA,  las limpiadoras, las pruebas de diagnóstico y hasta el señor de la papelería de enfrente del colegio y desgraciadamente, a nivel general nuestras escuelas y sus docentes salimos bastante mal paradas.
Y es triste, sobre todo porque el producto de nuestro trabajo son las vidas de millones de criaturas que formarán la sociedad de mañana. La escuela tiene una responsabilidad enorme y no debería poder permitirse errores. Pero se los permite.
Y lo peor es que se permite el lujo, como ahora es su caso, de repetirlos.
Señor Marina, en Andalucía ya tuvimos "un maravilloso intento de incentivar a los mejores", le llamamos "Plan de Calidad" y por cuatro cuartos despreciables se le pedía a los centros que se embarcaran en un proyecto lleno de papelajos y burocracia que no cambiaron nada y que llevaron a que docentes que supieron "aprovechar el río revuelto" cobraran más que gente igual de fantástica que se estaba dejando la piel en las aulas. "Si vamos a cobrar más por hacer lo mismo" era una frase muy repetida en los centros que se adscribían a dicho proyecto. De la evaluación de esos proyectos se podría escribir "un libro negro".
Vivimos una escalada de locos en educación, de ideas "chupigeniales" y de despropósitos y este es uno más, yo creo que ya, más que indignación, nos genera risa, una risa estridente y amarga, cargada de desesperanza y desprecio.
Y se encarga el Señor Marina de aclararnos cómo se nos va a evaluar:
  • Portfolio Docente. ¡¡¡Ni se imagina este buen hombre cuantos portfolios maravillosos equivaldrían a profesionales nefastos y viceversa. Conozco montones de maestras maravillosas que no se han preocupado nunca de acumular papel y  que su objetivo prioritario no es hacerlo.
  • Progreso del alumnado. habrá que aumentar las empresas de evaluación externa y hacer más pruebas "no me fío de lo que haces" para poder pagar un pellizquito más al que tenga más suerte.
  • La observación del aula por "ojos expertos" y aquí ya me mondo, porque me parecería genial si no me aparecieran ante mis ojos los posibles "expertos" ¿Los profesores o profesoras de universidad? ¿La inspección? ¿Las personas elegidas que ya cobran más? ¡¡¡Me muero del susto!!!
  • ¿La calidad del centro en el que trabaja? ¡¡¡Tamaña desvergüenza!!! que después pretende arreglar con "el cuerpo de élite" "los Rambos de las escuelas difíciles"
  • Ahhhh y las plazas nada de antigüedad, ni méritos, que eso son cosas de sindicatos trasnochados que mejor si los quitamos de en medio y dejan de dar la lata, mejor que te escoja la directiva y así "los no leales" se les puede dar la patada.
Verá Ilustre Pensador, yo ya me grabo hace años en el aula y comparto los vídeos con mis compañeras de formación, con mi alumnado y nos ayuda a mejorar. Sí, no ha inventado usted nada nuevo, y además del vídeo, que me parece una herramienta maravillosa, tengo la mejor grabadora del mundo en mi aula: veintitrés pares de ojos que me miran, me observan, me interrogan..., sin tener ni un minuto de descanso en mi día a día, pero no lo quiero a usted, ni a nadie como usted, de experto observador de mi aula.
¿Puedo pedir una cámara en su día a día de trabajo? A mi me encantaría que grabaran su rutina diaria todas las personas con responsabilidades en educación que no tienen docencia directa y yo poder opinar si tienen o no el gesto hosco.
Le voy a dar una pista para escribir su libro blanco del docente, si realmente quiere que vaya del aula hacia el ministerio, pase un año como docente acompañante en aulas de secundaria de cuarenta alumnas y alumnos que no tienen espacio en su aula, en aulas de 3 añitos con veinticinco criaturas, en aulas de centros de especial desempeño, pero no entre a través de un vídeo, pase unos meses compartiendo docencia y charlando con ellas y ellos de sus preocupaciones, de sus necesidades, rellene esa infumable cantidad de papeles absurdos, intente entrar en Séneca un lunes por la tarde y cuando pase una hora sin poder hacerlo, déjelo para la madrugada que puede que tenga suerte.
Proponga usted que nos paguen sueldos decentes a todos y no solo a unos cuantos, que nos respeten en los medios, que cuenten todas las cosas fantásticas que se hacen en algunas aulas, que los centros tengan huertos, jardines, talleres de arte, laboratorios, cocinas de uso infantil, que las ratios no pasen de 20 en primaria y secundaria y de 15 en infantil, proponga la doble docencia, la formación en horario lectivo, la posibilidad de visitar aulas de experiencias de éxito como modelo de formación,..
Proponga eso, Señor Marina, o tenga un momento de lucidez y váyase donde haga menos daño.



viernes, octubre 16, 2015

Robótica





No hay nada más gratificante que emprender una aventura en la que sabes lo mismo o menos que tu alumnado y saber que aún así probablemente ellas y ellos aprendan igual o más que tú.
La idea ya nos rondaba el curso pasado y comenzamos a ahorrar dinero para comprarnos un primer kit de robótica con el que empezar nuestra aventura.
Ahora hemos empezado por ver lo que ya sabemos y andamos haciendo camino para aprender sobre cómo manejarnos en un mundo tan nuevo para todos.
Para empezar ya tengo uno de mis pequeñajos que se ha hecho con un kit de robótica de Lego y anda haciendo camino en casa.






Nosotras somos las primeras que nos hemos puesto las pilas para aprender un poquito antes de lanzarnos al vacío y hemos ido encontrando lugares para aprender y modos de empezar.
Porque pensamos que la formación es fundamental hemos empezado buscándola y la hemos encontrado en los #moocINTEF que este año lanzan la propuesta de #MoocBot a la que nos sumamos y a la que andamos intentando seguir el ritmo.
Tenemos también la suerte de tener un papá en el cole que es profesor de robótica y que se ha ofrecido a ayudarnos en este gran reto.
También en la red encontramos recursos y experiencias que nos van a servir para sentirnos más seguras en el camino:

  • Sobre todo las experiencias de compañeras y compañeros que ya se han atrevido y que comparten generosamente sus experiencias en la página de "European Robotics Week".
  • Otro recurso interesante para indagar y adentrarse en este mundillo es "La hora del código" que es una organización sin fines de lucro dedicada a expandir la participación de la educación en Ciencias de la Computación, acercándola cada vez más a las escuelas. Tienen un objetivo que me parece especialmente interesante y que es "aumentar la participación en esta disciplina de las mujeres y otros grupos sociales que están subrepresentados". También tienen actividades online interesantes para iniciar a los peques en esto del código.
  • Nosotras hemos estado decidiendo si nos decantábamos para el primer Kit, por BQ, por LEGO o por Arduino. Al final parece que nos hemos decantado por LEGO, aunque seguimos con cierta inseguridad y como en todos sitios están sin existencias, eso nos dejará un poco más de tiempo para pensar.
  • Mientras tanto, con mi clase he comenzado a usar Scratch en este turno de rincones y la primera sesión ha sido mucho más fácil de lo que pensaba, además algunas mamás ya me han pedido que les enlace la página en el wassap para empezar a hacer prácticas en casa. Para quienes os atreváis os enlazo un tutorial, aunque ya os digo que es bastante intuitivo.
¿Porqué embarcarnos en este lío? 
Porque realmente creemos que todo lo que tiene que ver con las TIC es imprescindible, ya que en el mundo actual una formación indispensable y que está empezando a marcar una nueva manera de generar personas analfabetas.
Porque nos preocupa mucho todo ese mundo de otros lenguajes que nos rodean y que actualmente son tan importantes o más que el lenguaje alfabético. Lenguajes que son instrumentos de poder y que quienes no los conocen y saben usarlos van a pasar a ser sin duda más vulnerables y manipulables.
Y porque el trabajo con el lenguaje de programación ayuda al alumnado en aspectos tan importantes como:
  • Ampliar su capacidad de organizarse y resolver problemas de forma lógica.
  • Les permite experimentar e investigar y nos acerca de forma amena al mundo de la ciencia y la tecnología.
  • Nos enseñan a resolver problemas.
  • Desarrolla la creatividad y ayuda a comprender como funciona la mente humana.
  • Mejoran nuestra capacidad de trabajar de forma colaborativa.
  • ...
Razones hay muchas para adentrarse en esta aventura, así que os animo a lanzaros al vacío sin miedo, porque ahora tenemos la suerte de andar rodeados por una gran red de docentes que comparten sus experiencias, sus logros, sus conocimientos de forma desinteresada y a quienes puedes encontrar en las redes sociales y unirte a su aventura.



domingo, octubre 04, 2015

Tutoría entre iguales


El viernes pasado hicimos nuestra primera tutorización con la clase de 5 años, ellos han crecido y nosotros también, ya en tercero nos atrevemos con todo.
La verdad es que la actividad salió preciosa como podéis ver en nuestro blog de aula "Gnomitos y gnomitas"
Pero lo mejor de todo fue comprobar como las cosas que al principio nos costaban más, ahora ya van rodadas.
Empezamos con lecturas tutorizadas, pero después hemos seguido con actividades en el huerto y esta última en la que les hemos adentrado en el mundo de la papiroflexia.
Desde el inicio de la andadura de nuestro cole tuvimos claro que no queríamos un centro cerrado, sino que deseábamos romper los muros y construir un centro abierto al mundo.
¡Romper los muros! que expresión tan necesaria para oxigenar nuestras prácticas educativas. Podemos y debemos romper los muros que alejan a los centros educativos de la vida real, compartir con familias, con otros centros, con instituciones cercanas...
Y en ello andamos, colaboramos con los centros cercanos, con el IES, con las familias, con la radio local...
Pero sin ir tan lejos, tenemos una manera muy interesante de romper muros y es olvidarnos de que el alumnado de un mismo curso solo puede aprender con los de su edad, porque el aprendizaje que se produce cuando las niñas y niños de diferentes edades trabajan de forma conjunta es tan rico e interesante que merece la pena romper horarios, estructuras, cambiar espacios y planificar actividades en las que puedan aprender juntos.
La tutoría entre iguales es una manera de aprendizaje colaborativo en la que la unidad es una pareja en la que uno de los miembros ejerce el rol de enseñante y el otro el de aprendiz y juntos trabajan para conseguir un objetivo común.
Podemos usar esta estrategia dentro del aula y es una herramienta bastante potente de atención a la diversidad, sobre todo, si nos preocupamos de que todos puedan ejercer ambos roles en algún momento, de forma, que no siempre quienes enseñan sean las mismas niñas y los mismos niños y toda la clase tenga también la ocasión de ser quienes aprenden.
Pero cuando la tutoría entre iguales sale del aula y mezcla criaturas de diferentes edades el resultado es muy interesante, ya que permite mejorar los aprendizajes escolares de ambos grupos, pero también produce mejoras en las relaciones dentro de los centros educativos.
En los más pequeños se producen mejores aprendizajes gracias a la ayuda del tutor o tutora que le ofrece una ayuda personalizada y ajustada; pero, quienes ejercen la función de tutorizar también aprenden con esta actividad. La preparación previa de lo que van a enseñar les obliga a una revisión de lo que saben y no solamente a nivel de contenidos o de conocimiento de las actividades a realizar, sino dando un paso más allá y reconstruyendo su conocimiento, buscando modos y estrategias para enseñarlo a otra persona y reelaborándolo para ajustarlo a alguien que tiene menos edad y por lo tanto puede tener mayores dificultades en esos aprendizajes.
También está el como aprenden a entender el papel de su maestra o de su maestro y se acercan de forma empática a nuestro trabajo para entender como no siempre nos resulta fácil llegar a que nos entiendan:
.- "Maestra no me hace caso"
.- Bueno tendremos que buscar la manera de conseguirlo ¿no?


Es imprescindible que como docentes nos atrevamos cada vez más a utilizar las interacciones del alumnado como una herramienta eficaz del aprendizaje y vayamos rompiendo el mito del silencio, del trabajo individual, del "no te copies". Este tipo de experiencias nos enseñan la potencialidad de nuestro alumnado cuando el trabajo es interesante y realmente importante.
Necesitamos cambiar nuestro rol docente, necesitamos repensar las actividades de nuestras aulas y convertirnos en creadores de situaciones en las que el alumnado en cooperación con otros aprenda.
No es una práctica nueva y podemos encontrar ejemplos muy interesantes como "El programa leemos en pareja" Una estudio llevado a cabo en varios centros educativos en el que se muestra como este tipo de prácticas mejoran de manera clara los resultados del aprendizaje.
Sin embargo y lo que me parece más importante, aunque nunca lo evalúan las grandes pruebas nacionales ni internacionales, lo que realmente mejoran son las habilidades sociales:La comprensión de los demás y la empatía, el conocimiento mutuo, la capacidad de resolución de conflictos, y el conocimiento de si mismos y su autocontrol.
Aumentan las conductas de ayuda, consuelo y apoyo a los demás en espacios no reglados y disminuyen los conflictos.
Creo que por todo eso merece la pena que nos animemos a que este tipo de actividades sea algo habitual en nuestros centros.



jueves, septiembre 17, 2015

Con la que está cayendo




Ayer un amigo me preguntaba "¿Que tal el inicio de curso?" "Genial", contesté yo, que ando emocionada con recibir a mis niñas y niños en tercero, llenos de energía, tan mayores, repletos de sabiduría y entusiasmo. ¡Que bien empezar sin problemas con la que está cayendo! me dijo él.
Me eché a reir y le aclaré lo que significaba el genial y lo circunscrito que quedaba a un deseo de ser feliz que me persigue de forma constante.
Porque objetivamente no ha sido un buen comienzo de curso, es más, cada curso vemos como de forma inexorable las cosas empeoran.
Aumentan las ratios vergonzosamente, las dotaciones económicas se encogen, los recursos no llegan, se pierde profesorado y poco a poco van mermando las ganas, la ilusión , las fuerzas.
En realidad es un ir y venir de despropósitos ( o tal vez de propósitos desvergonzados) de los que no se libra nadie, los unos por hacer una ley de ignorantes, otros por tener el cinismo de esconderse y excusarse en ella.
Llega un momento en que no sabes si se trata de desvergüenza, de ignorancia, de hipocresía o una buena remezcla de todo.
Y es que a pesar del optimismo empedernido de personas como mi amigo Fernando Trujillo que en su "Carta abierta a la Consejera de Educación" aún se toman la molestia de dirigirse a quienes podrían poner un poco de sensatez o cordura en este despropósito, la realidad se empeña en demostrar lo absurdo de tener esperanza en el momento actual en que la política pueda dar alguna solución sensata.
Por ejemplo, este curso ya disfrutamos de los nuevos horarios ¡¡¡¡Hurra!!!!, los nuevos módulos de 45 minutos que dejan temblando la música o la plástica en el horario, la separación de Conocimiento del medio en Ciencias Sociales y Ciencias Naturales, ahora que ya por fin la inspección educativa iba pregonando los proyectos y la interdisciplinariedad por los centros.
Cada paso que damos es con la sensación de avanzar hacia un dislate mayor.
Leyendo el nuevo currículum encontramos entre los indicadores de competencia cosas como "Busca y selecciona distintos tipos de información en soporte digital de modo seguro, eficiente y responsable" o "Usa las TIC como recurso para escribir y presentar sus producciones" y suma y sigue, pero en un centro de nueva creación como el mío no hay ni un solo ordenador de dotación de la administración educativa para el trabajo del alumnado, ¡¡¡¡ni uno!!!!!! No nos han recortado el servicio técnico, como en el cole de Miguel Rosa, directamente han considerado que no tenemos derecho a tener ordenadores, eso si, una bañera en cada aula de infantil.
Cada mañana salgo de casa con mi portátil, mi tablet, mi móvil y llego a mi aula donde tengo un pequeño portátil muy lento que me prestó un papá fabuloso, abro las ventanas para matar el calor sofocante de la clase, me siento un instante antes de que comience el jaleo y veo la prensa de plantas y la lupa binocular que le he tomado prestada a mi marido, la cámara de vídeo que pedí hace unos años a los reyes para grabar en el aula, las cajas y archivadores de plástico que poco a poco he ido comprando con mi sueldo cada vez más recortado porque nos faltan armarios, la biblioteca de aula formada con los libros de mis hijas, las pegatinas para señalar los libros que compro para que mis peques aprendan a señalar cosas interesantes mientras leen, la sábana blanca que me he fabricado para que me sirva de pantalla... 
Entonces la rabia me invade.
No es justo, ni es decente.
Yo, como muchas personas de a pie, ya he perdido la esperanza en la política "de altura", en los presidentes y tristemente hasta en las presidentas, en los ministros y hasta en las consejeras.
Y mientras mascullo pensamientos que no puedo trasladar a lo escrito por lo inadecuado de las palabras que necesitaría, doy gracias al universo porque sigo teniendo una fe ciega en quienes cargan cada día sus mochilas con sus cosas y las siguen llenando de utopía, de trabajo a pie de obra, de abrazos que enseñan.
Y mientras doy gracias por tener la suerte de andar rodeada de gentes cargadas de esa energía obstinada e inagotable, oigo las risas de mi bandada diminuta y me pongo en marcha.
Y gracias a mis criaturas me olvido de toda la inmundicia de tal modo, que cuando al acabar me preguntan "¿Qué tal va el inicio de curso?" Yo de manera automática enciendo mi sonrisa y contesto: ¡¡¡¡Genial!!!


martes, agosto 25, 2015

Programando, programando...

Lo prometido es deuda y para el curso que viene en mi aula nos iniciaremos en el mundo de la robótica y la programación.
Pero para empezar no tengo ni idea de donde me meto, pero me hace mucha ilusión aprender a la par que mi chavalerío.
Ya el curso pasado ahorramos lo suficiente para comprar nuestro primer kit de robótica.
Como ya falta poco estoy haciéndome a la idea y rebuscando por ahí a ver si acabo por situarme.
Hoy he hecho una primera avanzadilla con Scratch y después de pensar que había entrado en el "ultramundo" y de dedicarle un rato he conseguido una niña que puede jugar a la pelota con un dragón, eso si, si le das a las teclas hacia arriba y después hacia abajo, en orden, si no el dragón puede andar girando eternamente jajajaja.
Pero por hoy está genial, al menos para mi.




domingo, agosto 23, 2015

Deberes




De esta entrada tiene "la culpa" Aida Ivars que me pregunta en facebook  qué pienso yo de los deberes.
Son muchas las veces que en las redes sociales aparecen entradas, frases, párrafos o comentarios en contra de los deberes escolares, siempre suelo "retuitear" o dar a "me gusta" tomando partido por quienes defienden que las tareas escolares no deben salir de la escuela.
Pero no soy del todo sincera, sobre todo porque yo siempre he mandado "deberes" a mi alumnado.
Después de la pregunta de Aida y sobre todo, después de leer los diferentes comentarios que ese debate propiciaba, me pareció, que contestar de manera seria a esa pregunta requería un poco más de detenimiento y por eso, me encuentro aquí intentando explicar "lo que pienso yo de los deberes", agradeciendo a mi amiga internauta que se  interese por mi opinión en este tema.
No es tan sencillo como parece, si bien hay estudios que demuestran que no son útiles, hay otros que demuestran como en ciertos casos lo son. 
Para empezar, es importante cuando hablamos de tareas escolares para casa, tener claro que estamos hablando todos de la misma cosa, por supuesto si hablamos de retahilas de ejercicios del libro de texto, listados interminables de operaciones matemáticas, lecturas compresivas aburridas y llenas de preguntas tontas y cosas de ese estilo, NO estoy de acuerdo con los deberes para casa. 
Claro que tampoco me gusta el tipo de escuela que manda esos deberes.
Además pienso que lo que se haga en casa, nunca debe ser obligatorio, determinar lo que hacemos en clase, o la nota que ponemos al alumnado.
Pero reconozco que me parece interesante conseguir que cuando nuestros niños o niñas salgan de la escuela sigan buscando modos de aprender.
Yo nunca he hecho con mi alumnado actual un proyecto sobre prehistoria, ni sobre fósiles, ni sobre rocas, pero de repente un día en el recreo, veo dos "cominos de siete años" con una piedra en la mano que dicen:
- Yo creo que esto es un fósil.
- Yo no sé, aunque por aquí si parece que se ve una concha.
- Sí, sí, es un fósil seguro, lo que ya no sé muy bien es si es del Jurásico o del Cretáceo.
Me emocionan esas conversaciones y cuando las capto, me entran ganas de achucharlos y comérmelos a besos.
Eso no lo han aprendido en la escuela, ¡¡¡¡lo han aprendido en casa!!!! y ¡han disfrutado aprendiéndolo en casa!
Me encantaría conseguir que todas y cada una de las personillas que están en mi clase encontraran el disfrute en el aprendizaje, fuera de la escuela.
Hay familias que no necesitan ningún tipo de ayuda para conseguir hijas e hijos interesados por descubrir el mundo, pero hay otras que no pueden o no saben y si les das pistas sin agobiarlos, mi experiencia me dice que lo agradecen y a veces hasta disfrutan con ellos.
Al empezar he dicho que yo mando trabajo para casa a mi alumnado, no todos los días, pero un par de días en semana, a veces uno, a veces tres, raras veces ninguno.
Al empezar el curso, estas son algunas de las cosas que les digo a las familias que me parecen importantes y que yo considero "deberes o tareas":
  • Dedicar unos minutos a hablar sobre qué han hecho en el cole, cómo les ha ido, qué han aprendido, lo más divertido, lo más triste..., podemos hacerlo mientras preparamos la merienda, los llevamos con nosotros de compras, ponemos la lavadora o los llevamos al parque, pero debemos hacerles ver que nos interesa lo que hacen en la escuela.
  • Leerles en voz alta, comentar el libro que se llevaron de la biblioteca, contarles sobre lo que nosotros leemos, ayudarles a encontrar libros no solo de literatura, sino también de divulgación científica sobre temas que les interesen.
  • También me gusta hacerles ver momentos en los que podemos trabajar con ellos las matemáticas: las compras, los precios, de las cosas, las vueltas de la compra, las horas del reloj, el tiempo que tardamos con el coche en ir a cualquier sitio, los Km. que recorremos..., en definitiva, significa hacernos conscientes de que no necesitamos lápiz y papel, pero son buenos motivos de conversación con nuestras hijas e hijos que mejoran su aprendizaje de forma muy cotidiana y rutinaria, conversaciones mientras comemos, viajamos, nos vestimos, compramos, esperamos en la consulta del pediatra..., conversaciones que van más allá del "estate quieto" "no grites" "deja eso" o de darle "el móvil para que deje de dar la lata".
También pedimos para los proyectos que ponemos en marcha que recojan información en casa y cada cual trae lo que tiene, libros, revistas, casi siempre información de internet. No todos traen, pero no importa, porque es un material común del que todos nos enriquecemos.
Ahora lo tengo fácil, porque en mi cole actual, las familias están muy interesadas por el aprendizaje de sus hijos y por colaborar con el colegio en general, pero, no siempre ha sido así, he pasado casi veinte años de docente en un cole donde el nivel sociocultural del alumnado era bajo y donde las familias tenían demasiado trabajo y poco tiempo o recursos para "tareas escolares" y aún así, siempre he pensado que ese pequeño contacto con la escuela había que conseguirlo de alguna manera.
Os cuento algunas anécdotas que me parecen muy ilustrativas de lo que digo:
El periódico: Cada día por orden de lista un niño o niña de la clase se llevaba "mi periódico del día anterior" a casa y tenía que buscar una noticia para compartir con el resto de la clase al día siguiente. Era muy interesante como en el caso del alumnado inmigrante, a veces venían noticias en las que estaba clara "la mano de un adulto" y que nos servían para hablar de temas sociales muy interesantes para nuestro crecimiento personal y sé que en algunas casas la llegada del periódico se recibía con muchas ganas.
El préstamo de libros: Un día un alumno de cultura gitana, me dice si puede llevarse dos libros porque a su padre le gustan de unos y a él le gustan de otros.
La petición de búsqueda de información: Una niña de Senegal me llega con un libro de la biblioteca municipal sobre el tema de nuestro proyecto. Había convencido a su hermano mayor para que la acompañara a sacar el carnet de la biblioteca porque ella quería aportar un libro y me pidió que le avisara cuando se acabara el plazo para devolverlo a tiempo.
Son tres ejemplos que me parece que dan sentido a los deberes, a esa relación casa - escuela que es imprescindible y a ese camino hacia el aprendizaje autónomo y para toda la vida que tan necesario es en nuestra sociedad actual.
Deberes que no impiden que las niñas y niños jueguen, sean felices, disfruten de la familia, porque no nos engañemos, muchas veces el tiempo de "no deberes" no se dedica al juego en nuestros hogares, sino que se dedica a programas poco recomendables de la tele o juegos poco educativos en los aparatos electrónicos.
Yo también reivindico el juego, pero no solo en casa, también en la escuela, que jugar y aprender no son antónimos.
Por eso, tengo que decir que yo si creo en esos deberes que ayudan a crear pautas de aprendizaje autónomo y lazos sanos familia-escuela, que son voluntarios, pero que suponen un reto que la mayoría de las veces consigue engancharlos, que están en función del contexto y que no agobian a nadie.



viernes, agosto 21, 2015

Indignación





Me levanto, y acompañada de mi café doy un repaso "a lo que sucede en el mundo". Leo una noticia que me indigna un poco más, si se puede "Educación propone un 25 alumnos para primaria, 30 para secundaria y 35 para Bachillerato."
Gracias, gracias, mil gracias señores pensantes del ministerio, muchas gracias!!!!!!!!!!!!!!!!
¡¡¡¡Que manera de mentir, manipular, confundir, estafar,embaucar!!!!!!!!!!
¿Esa ratio nos la robaron y ahora nos la devuelven cerquita de las elecciones para que parezca que nos hacen un regalo? ¡No puedo con mi alma!!!!!!!!!!!!!
Pero ya que hablamos de ratios, sepan ustedes, señores del farfulleo y las patrañas, que esas que nos devuelven, ya se quedaban "largas".
Yo solo obligaría al Ministro de Educación a pasar un trimestre trabajando en un aula de tres añitos con 25 criaturas y si sobrevivía él o las criaturas le preguntaría que le parece la ratio.
Tampoco estaría mal meterlo otro trimestre en un aula de secundaria, de las normalitas, donde 30 caben con calzador y si metemos sus hormonas ya ni te cuento y después que opinara sobre la ratio.
¿Estos de qué cavernas han salido?
Si de verdad quieren calidad en la educación, por favor, empiecen por dedicarse a otra cosa y a ver si hay suerte y los siguientes saben algo de esto (Utopía en acción).
No se puede mejorar la educación sin recursos, y los recursos humanos son imprescindibles.
El profesorado anda cansado de tantos cambios para no ir a ningún sitio, de que al final todo cambie, para que nos quedemos como estábamos o peor.
La ratio de un aula, no mejora la calidad de la educación por si sola, ¡pero ayuda!, ayuda a tener la posibilidad de escuchar mejor, ayuda a que exista un ambiente más relajado...
También ayuda la doble docencia, los apoyos reales dentro del aula (no los profesores de sustituciones que es lo que realmente tenemos).
Ayudan las aulas grandes, los patios cuidados y con espacios verdes, ayudan los salones de actos donde se puedan hacer representaciones, ayudan los gimnasios en condiciones, ayudan los medios informáticos y ALGUIEN que los mantenga, ayuda no pasar un trimestre a treinta grados en el aula, 
En definitiva, gastar dinero en educación ayuda.
Que el factor humano es lo más importante, cierto, pero que a mejorar ese factor humano no ayuda nada el engaño, la patraña y los enredos electoralistas que ya nadie se cree.
En lugar de "devolver la ratio", por favor, devuelvan la dignidad a su profesión, señores de la "política".

domingo, julio 12, 2015

Y de nuevo un porche...




Esta vez, ha sido más cercano. Güejar Sierra, cerquita de Granada, me regala un porche, más pequeño pero con el mismo encanto de "mi primer porche".
Aquel de antaño representa un viaje iniciático en el que quiero aprender a escucharme a través del silencio.
Vivir en un lugar que no es propio es, demasiadas veces, lo que hacemos a diario. Tirar los muros de ese círculo cerrado nos permite reencontrarnos con lo que realmente somos, 
Mi lugar especial para continuar el viaje he descubierto que son los porches, tienen la magia de conectar el interior y el exterior en una zona neutra que te permite mirar al pasado y al futuro sin nostalgia y sin miedo.
Me gustan los porches y en esta ocasión nuestra escapada veraniega me ha vuelto a regalar uno.
También los libros que me acompañan acaban teniendo un papel especial en mi viaje. 



Sin prisas pero sin pausas.
Cambiar el reloj por la brújula para tener el norte claro.
No es exactamente lo que esperaba y eso me está gustando.
Hace en una primera parte un recorrido histórico sobre nuestra percepción del tiempo. para acabar situándonos en el momento en que nos encontramos, en el que hace una reflexión sobre la visión actual del tiempo, la prisa, el estrés, el papel de las tecnologías en toda esta vorágine sin sentido del desfase inmediato de lo moderno, de lo nuevo.




Me encanta  compartir párrafos o frases del libro y para eso, el móvil y el wassap me llevan de forma inmediata a compartir una pequeña charla. A veces con mis compis de cole, a veces con mis hermanas, a veces a través de twitter con el mundo (que a veces no es nadie).
Pero, sobre todo, me encantan esos pósit transparentes que sujetan esa pequeña leyenda para que puedas fácilmente volver a encontrarla.
Me gusta ver luego el libro vestido de papelines de colores adornado como las calles en la feria.


Me fascina la soledad del porche


También la mecedora, ésta es más pequeña que la primera pero me regala igualmente ese pequeño vaivén que tiene un cierto poder sanador.
Me atrevo a aventurarme en el mundo de la escritura y comienzo algo que no se si llegará a ver la luz pero que necesitaba hace tiempo poner por escrito y en este rincón acabo encontrando las palabras.
Entre lectura y escritura, una paseo por el móvil por el que me llegan las sonrisas de mano de mis brujas preferidas.


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Yo quiero vivir en la primera fila, ese es mi norte.

Entre tanto llego, en el camino, no solo la soledad ayuda, también en el porche la compañía de gente fantástica y divertida que entre la "cúspide del abastecio" y "la revolución de la taxonomía" me reafirman que la risa, junto una buena sangría es con diferencia la mejor de las pócimas para disfrutar de la vida.