domingo, agosto 23, 2020

Rumor

 


Él.

Dormita aburrido,

junto al rumor de las olas.

Ellas.

Madre e hija.

Parloteo y risas

que mecen las olas.

Él.

Dormita aburrido.

Una nevera cotilla 

me susurra

servil aquiescencia.

Ellas.

parloteo,

risas cómplices

de servilismo sempiterno.


sábado, agosto 08, 2020

Aburrimiento


Aburrimiento.
Muuucho aburrimiento.
Eso es lo que siento ya cada vez que veo o me llega un nuevo documento con instrucciones, medidas, decálogos. 
El último ni lo he leído. Papel mojado.
No le envidio el cargo al señor entrenador de los deportes.
Yo me estaría muriendo de responsabilidad.
Las soluciones buenas son complejas y requieren coordinación con los ayuntamientos, los centros de salud, los centros educativos, las familias y recursos de los de verdad.
Pero... agosto es un mes muy malo.
Luego están "los maestros" que son muy flojos y no está dispuestos a ser héroes.
¡Vaya atajo de gandules!
Y tienen la desvergüenza de decir que es por el alumnado.
¿Que pensarán "las cajeras" de los supermercados?  
¿O "los sanitarios"?
(¿Será genérico cajeras o solo servirá con sanitarios?)
En las redes sociales cabe todo, también empiezan a ser aburridas por previsibles.
Me aburre tanta pandemia en los telediarios y hasta en los programas de cotilleo.
Bueno a veces dan otras noticias: un asesinato, una bomba en Beirut, un accidente...
Y lo peligrosos que son los jóvenes sin cerebro. Así es la juventud.
Pero peor son los inmigrantes que vienen enfermos ya desde las pateras o se lanzan como locos a protestar llenos de virus porque no tienen donde caerse muertos.
Y por eso los tiran a las puertas de los hospitales.
Un soplo de aire fresco "el señoro Plácido Domingo" ha superado el COVID y le ha prometido al virus que va a limpiar su imagen.
Bueno dos, el rey emérito, pobrecillo, menos mal que tiene amigos por el mundo y no se va a sentir solo.
...
Aburrimiento.
Y una sensación honda y profunda de pena, tristeza y de impotencia.
¿Que pasará en septiembre?
Pues lo afrontaremos con paciencia y con ganas de que todo salga bien.
Rellenaremos miles de papeles y protocolos y lo escribiremos en plataformas.
En septiembre nos asignarán alguien de algún centro de salud a quien le habrán asignado media docena de centros más y que nos visitará con suerte en octubre.
Seremos burbujas un rato.
Después burbujas reunidas en el comedor .
Saldremos de la burbuja de vuelta a casa. 
Al día siguiente volveremos a ser burbujas.
Sudaremos a más de treinta grados las mascarillas.
Añoraremos los abrazos.
Aprenderemos a darlos con los ojos, pero no serán iguales.
O sí, porque quien se resiste a abrazar a una criatura de 3 años que llora pidiendo ver a su mamá. ¿Habrá que resistirse? Que suerte no tener un aula de 3 años.
No nos llegará ninguna de esas 6000 personas más que se anuncian en los panfletos.
Seguiremos con los ordenadores viejos que rapiñamos de segunda mano en las familias o las amistades.
...



viernes, abril 24, 2020

Paula Mandarina



Y llegó el confinamiento y nos quedamos en casa sin poder salir y fue todo muy muy muy rápido, tan rápido que no nos dio tiempo ni a pensar en lo que estaba pasando.
Pasó el fin de semana entre charlas, dudas, llamadas, comentarios... Llegó el lunes de clase sin clase, de ser maestra sin niñas y niños cerca, de enseñar sin saber cómo y de aprender cómo enseñar.
En medio de tanto sin sentido, hemos ido descubriendo otras facetas de nuestra profesión y otras maneras de hacer.
En mi caso mi mejor recurso están siendo las mamás y los papás que además de acompañar y ayudar a sus criaturas, rebosan buen humor y buena disposición para todo y consiguen contagiarse unas a otras de fuerza, de risas y de esperanza.
Han sido muchos los recursos que se han compartido, que han inundado las redes. A nosotros nos llegó uno fantástico "Paula Mandarina"
Paula Mandarina es una maravillosa cuentacuentos almeriense que ha trabajado con multitud de centros, con ayuntamientos, asociaciones, etc.
Paula es dulce, divertida, soñadora, picaruela... ¿que cómo lo sé? pues porque escuchándola nos deja asomarnos a través de sus ojos y contemplar su fuerza interior, su magia escapa en forma de sonrisa mientras nos traslada al país de los prodigios. 
Mandarina decidió que mientras durase el encierro iba a regalarnos todos los días un cuento y desde su casa, casi cada día, nos recibe en su jardín para transportarnos a través de la literatura a lugares fantásticos, a selvas lejanas, bosques escondidos.
La seguimos a diario y nos está sirviendo como herramienta de trabajo, un recurso que nos enseña a hablar en público, expresión corporal, cuentos y con la que cada semana aderezamos nuestra secuencia didáctica de los cuentos que hemos preparado para este trimestre de clases a través del viento. 
Si un día falta, la echamos de menos y estamos expectantes esperando la siguiente historia.
Ayer fue el Día del Libro y ella nos regaló la leyenda de San Jorge, un relato precioso y que no podía faltar, pero además, nos lo dedicó a nuestro cole Clara Campoamor y en especial a la mamá de Lucas, otra gran bruja-mama-maestra apasionada de los cuentos, que se viste cada día de creatividad y entusiasmo y a la que SIPRI ya habría contratado si fuese mínimamente inteligente.
Hoy a las ocho en los aplausos del día que se han convertido en rutina y lugar de encuentro esperanzado en las calles, mi aplauso ha sido para Paula Mandarina.
Mandarina cada día nos regala de manera generosa un bálsamo, una medicina imprescindible, ella sabe que nuestra salud del alma es tan importante como la del cuerpo y nos obsequia cada día la pócima de un mundo mágico y la medicina de la imaginación, .
Y por eso hoy, en mi nombre y en el de todas las niñas y niños a los que acaricia con su voz cada día, va mi aplauso largo y sonoro que espero le llegue en forma de abrazos de colores.




 Si queréis disfrutarla la podéis encontrar en
Youtube
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sábado, marzo 21, 2020

Mi poeta mas preciada

Se llama Ana Carmona de Haro y es mi madre. Una de esas mujeres a las que su época les robó la oportunidad de ser quienes querían ser y aun así nunca perdió la sonrisa.
Mi madre solo pudo ir a la escuela primaria, pero acabó escribiendo poemas tan hermosos como este. Recuerda con ilusión su infancia a pesar de vivirla en los tiempos imposibles de la posguerra.
Jugó con nosotros cuando éramos pequeños,  inventó trenes de cartón para entretener a las gemelas y nos hizo las tartas de bizcocho y chocolate más ricas del universo.
La recuerdo lavando eternamente en la pila de la terraza, y cosiendo y cocinando y cuidando sola, lejos de la familia, cuatro criaturas muy pequeñas, pero siempre paciente, supo acudir a lo importante y construyó nuestras vidas a golpe de consejos que mi hermano numeraba.
Ella heredó de mi abuela la pasión por la poesía y nos la inyecto a nosotras mientras batallaba entre cacerolas.
Hoy Día Mundial de la Poesía nos ha regalado una, que espero que no le importe que la comparta.
Al volver al pueblo en su "no jubilación" se atrevió a pintar y se atrevió a escribir y nos regala cuando vamos, tardes de risas, historias nuevas y antiguas y partidas de cartas que casi siempre gana.
Es mi MADRE.




miércoles, febrero 26, 2020

Violetera y ¿evaluadora?




No se porqué pero anda por ahí un duende que me roba el tiempo y cada día que pasa se me hace más corto y me faltan horas para todo lo que me gustaría hacer, por ejemplo, escribir en este lugar: Mi primer blog. El primer sitio donde me atreví a escribir sobre lo que hacía o pensaba de la educación y soltarlo al mundo, con la ilusión de que a alguien le importara lo que yo andaba haciendo, aprendiendo o experimentando.
Ahora voy por mi tercer blog de aula, las redes me enredan y me meto en cualquier sarao que esté relacionado con aprender a enseñar mejor, y tengo casi abandonada esta mi primera criatura, acabo de ver que no pasaba por aquí desde hace casi un año.
Pero hoy he necesitado pasar de nuevo por este lugar donde esparcir mis zarandajas, para compartir un momento de emoción precioso.
Y es que, que alguien te presente en una sesión de formación frente a docentes de un cole con la lectura de un libro es, en sí, un regalo, que el libro lo haya elegido pensando en ti, emocionante, que añada que la historia preciosa de "maestra violetera" te define ¡maravilloso! y que a la seño del cuento le acudan pajaritos a jugar con el pelo cuando trama algo, eso..., eso..., eso es tener una sensibilidad inmensa, que por supuesto se le añade ser una maestra genial, una asesora fantástica y una de las mejores personas que he conocido. Sin duda, Mari Carmen Díaz  forma parte de mi elenco de brujas favoritas.
Y después de esa presentación tan bonita y emotiva, yo tenía que emprender una sesión de formación sobre evaluación.
¡Anda bonica, al toro!
No se porqué al final ese "temica" me acaba tocando a mí. y siempre me digo que no lo voy a aceptar más y siempre acabo cayendo.
Evaluación, cuando la gente en realidad quiere que le expliques como calificar algo tan complicado como procesos de aprendizaje complejos que  son difíciles de controlar, observar, medir..., porque sienten que tanto la administración como las familias les presionan para que midan con exactitud, con justicia, con total y total objetividad y con posibilidad absoluta de justificación de todos los detalles de esa "nota". ¡Ahí es ná! como si eso fuera posible.
Que sí, que están todas las listas de control, las escalas de estimación y las maravillosas rúbricas y que al final sacar una nota es lo más fácil de hacer cuando le coges el ritmillo y si te vas a la herramienta de Séneca te sale hasta con los decimales en la centena. Eso en realidad podrá dejar tranquila a la administración que hará porcentajes y escalas y comparará con otros colegios y otros pueblos y otros países y nos dirá que tenemos que esforzarnos más y formarnos mejor . También  a las familias que si son altas sentirán orgullo y felicidad y si son bajas buscarán academias o pasaran horas y horas de tareas de apoyo en casa o acabarán asumiendo que el niño "no sirve pa los estudios"
Pero como decía el Principito:



Y la realidad es que lo que nos quita el sueño a la mayoría de docentes que estamos con niñas y niños cada día es cómo y qué hacer para lograr que nuestro alumnado aprenda más y mejor y si además lo hace feliz, sintiendo orgullo por su crecimiento personal, eso ya es "lo más de lo más". No queremos números, queremos soluciones.
Y sí, algunas pasan por mejorar nuestro trabajo o nuestra formación, pero también y absolutamente no menos importante, por bajar ratios, aportar recursos, aumentar profesorado y mejorar infraestructuras.
Evaluar es saber que en las aulas de infantil sería imprescindible que hubiese menos niñas y niños y al menos dos docentes.
Evaluar es aumentar el profesorado de apoyo en lugar de disminuirle las horas y dedicarlo solo a sustituir bajas.
Evaluar es saber que para aprender en un mundo digital los centros deben de tener dotación informática  y personal técnico que atienda esas herramientas.
Evaluar es saber que nuestro alumnado necesita pasar más horas de calidad con su familia y que la conciliación familiar no pasa por convertir los colegios en guarderías 12 horas al día, sino en conseguir horarios razonables en los trabajos de todo el mundo y sueldos dignos.
Evaluar es saber que los centros tienen que tener patios que sean espacios de aprendizaje y no solo cemento o pistas deportivas.
Evaluar es saber que es necesario respetar la profesión docente y valorarla porque tiene en sus manos el futuro de nuestra sociedad.
Y cuando te das cuenta que toda esa evaluación le importa a la mayoría de los responsables un pimiento, lo que te queda es seguir sonriendo y abrazando a la chiquillería a la vez que intentas  dividir cada día en veintitantos pedacitos para saber a quien tienes que abrazar porque viene triste, calmar a quien viene enfadado, ensayar la lectura con quien lee despacio para que pueda leerla con éxito, buscar ideas para no poner techo a quienes van más allá de lo que las paredes de la escuela le dan, entender a quienes son creativos y no se ajustan a propuestas cerradas, organizar materiales diferentes para grupos diferentes porque no todos demandan lo mismo...
¿Y a todo eso que nota le ponemos?







AUTORA: Paqui Loli Tellado
ILUSTRADOR: José Ángel Jáimez


sábado, agosto 24, 2019

¿Atender ese cerebro mediador?




Me llega por twitter una entreviststa a Marino Pérez Álvarez catedrático de Psicología de la Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos de la Universidad de Oviedo, sobre su libro "El mito del cerebro creador"; me llega, a la vez que ando en la lectura del libro "La palabra Amenazada" de Ivonne Bordelois", Doctora en lingüística, poeta y ensayista.
Ambas lecturas os la recomiendo enormemente a quienes creéis que esto de educar es algo importante que realmente puede cambiar el mundo. 
Dice Marino que "el cerebro no es el causante de que los humanos seamos como somos, sino que es nuestra historia acumulada a lo largo de los siglos y los diversos contextos sociales en los que crecemos lo que hace que seamos así, en este momento".
De aquí se deduce, la importancia de educar a nuestras niñas y niños en el conocimiento de su contexto presente y de su historia desde una perspectiva investigadora, reflexiva y crítica y sobre todo abrir todos esos mundos a quienes están en contextos socialmente empobrecidos.
A veces lo de socialmente empobrecidos no se refiere solo a una pobreza económica, sino a una pobreza cultural en la que la participación social no importa.
Tenemos una sociedad capaz de quejarse de políticos, instituciones y de organizaciones sociales de todo tipo, de su ineptitud o de su corrupción, en conversaciones o las redes sociales, pero que no dedican ni un ápice de su tiempo a participar de manera activa en la mejora de la sociedad en la que viven. 
Necesitamos educar criaturas que se sientan miembros de un colectivo y que quieran mejorar el mundo, que sueñen con utopías, además de saber tener los pies en el suelo. Eso conlleva educar personas con ansia de conocimiento, con deseos de comprender, con afán de comunicarse con otras personas que nos aporten, que nos muestren realidades que no conocemos. 
¡Que difícil tarea! es más, si atendemos algunos discursos, pareciera que educamos en lo contrario, que educamos en el individualismo, y en la incapacidad de mirar más allá de lo que nos interesa de manera egoísta para un placer personal inmediato, aunque eso nos lleve cada vez más a destruir un mundo, que hoy por hoy, parece ser el único con vida en nuestro universo.
Como dice Marino, se aprende de lo que se vive y nuestro conocimiento no depende solo del cerebro, sino de las prácticas sociales. Debemos entender, desde la familia como desde la escuela, la necesidad de hacerles participes de esas prácticas sociales, desde la infancia. Preparar de forma conjunta la lista de la compra o una receta de cocina en el contexto familiar, ir al cine, al teatro o al museo y hablar sobre lo que nos sugiere, nos enseña, nos disgusta de todas esas prácticas sociales y otras muchas que reflejan nuestro modo de vida.
La escuela debe igualmente abrir sus puertas y ventanas y dejar que entre el mundo en sus aulas, de manera que los números de las matemáticas tengan referentes de "la vida, vida" y las palabras habladas o escritas sirvan para mejorar el mundo.
Más horas de lengua o matemáticas para mejorar los "Informes y Evaluaciones" nacionales e internacionales. ¡Tremendo error! La lengua o las matemáticas van implícitas en la geografía, en la historia, en el arte, en la música, en la filosofía y nos sirven para conocer el mundo, si las separamos de todo eso, se convierten en herramientas inútiles que solo pueden resultar tragables si las acompañamos de juegos de aventura con premios convertidos en puro y duro conductismo.
Los lenguajes son instrumentos que si no nos ayudan a pensar, a entender, a cambiar el mundo, sirven para poco, de ahí que su aprendizaje debería estar siempre relacionado con una actividad realmente comunicativa y que un mayor conocimiento del mismo se base en la reflexión sobre su uso en cada una de esas situaciones de comunicación, para mejorarlas.
Escribe Ivonne Bordelois: "¿Quiénes son los que toman la palabra y no la sueltan? ¿Quiénes son los  que ambicionan ser los únicos escuchados y escuchables? ¿Quiénes disponen de de los temas, los tonos y los climas que nos van arrinconando? ¿Quiénes deciden el color y el humor de nuestros pensamientos cotidianos desde el amanecer hasta la noche? ¿Quiénes se apoderan de los palcos de la ciudad y desalojan o ignoran a las voces diferentes? ¿Y quiénes somos los que aceptamos ser llevados por la manada de los discursos imperantes sin intentar valorar ni comprender siquiera el territorio que se disputa, la injusta proporción de aire y de libertad de la que somos despojados?"
Educar para no arrinconar o que nos arrinconen, para escuchar y que nos escuchen, para que no nos despojen de nuestra libertad y nuestros derechos, significa conocer quiénes somos, dónde estamos y cómo hemos llegado hasta aquí, significa leer, escuchar, hablar, escribir, medir, contar, calcular el mundo en el que vivimos y reflexionar sobre cada una de esas escuchas, charlas, escrituras, mediciones y cálculos para analizar cómo afectan a nuestras vidas.
Demasiado trabajo, para tan poco tiempo, exige que pensemos con mucha seriedad si cada minuto que gastamos en la escuela va encaminado a conseguir esta meta y sirve a este propósito y para empezar si todas y todos  "no caben" en lo que hacemos, no nos andamos encaminando a conseguir una sociedad realmente libre, dónde se respeten los derechos de todas las personas.



lunes, julio 15, 2019

Aprehender



Hace unos días una de mis "supermamás" compartía conmigo este vídeo fantástico de José Antonio Fernández Bravo  que entre anécdotas divertidas nos cuenta cómo quienes nos dedicamos a este difícil y hermoso trabajo de educar, tenemos la tremenda obligación de prestar siempre mucha atención a lo que las niñas y niños nos tienen que enseñar. Nos tienen que enseñar cómo piensan y cuál es la lógica que utilizan porque es el camino que nos va a llevar a encontrar explicaciones a muchas cosas que de otro modo castigaremos como errores.
Además de este vídeo, también en facebook mi querida Pilar Pérez Esteve compartía con nosotros una escritura preciosa del listado de invitados al cumpleaños de "Enma con sus recien cumplisos 5 años" y no solo compartía la foto, sino que nos explicaba el sentido de esa escritura según las etapas que siguen las niñas y niños en el aprendizaje del lenguaje escrito y que investigó y nos mostró Emilia Ferreiro. También en estos días, la misma Pilar en Twitter recordaba lo divertido que resulta recopilar las anécdotas de situaciones donde las etapas que atraviesan salen a la luz en medio de situaciones de aprendizaje que no las tienen en cuenta.
Las anécdotas de las aulas podrían configurar todo un tratado de pedagogía, porque son esas historias que entre risas nos recuerdan que las niñas y los niños tienen un razonamiento que va más allá de lo que pretendemos enseñarles, nos recuerdan que nos observan, nos escuchan, nos analizan y reflexionan desde su lógica que no siempre es la nuestra. Conocer esa lógica nos va a llevar a conseguir que aprendan mejor y a darnos cuenta como nos cuenta José Antonio que en ocasiones somos nosotras mismas las que les inducimos al error, porque pretendemos que entiendan nuestro pensamiento, cuando nosotros no somos capaces de captar el suyo.
Estoy leyendo un libro de Eulàlia Bosch "¿Quién educa a Quién?" y en uno de sus capítulos que ella titula "Urgencia" nos invita a reflexionar sobre la idea del tiempo de los aprendizajes y la necesidad de dejarles "Aprehender", atrapar sus aprendizajes, cogerlos, apropiárselos, mirarlos, pensarlos, razonarlos y crear con ellos. Tener demasiada prisa en que aprendan, darles todo rápido y demasiado "masticado"  mata su creatividad.
Eulàlia habla en su libro de dejarles vivir la eternidad:

"Porque los niños cuando nacen no llegan directamente a nuestro mundo restringido, sino que nacen a la vida eterna. Su presenta, aún considerada su fragilidad, es eterno. Todavía no ha nacido para ellos el tiempo mensurable, el tiempo sometido al reloj"

No tienen prisa, tienen todo el tiempo y todo un universo que aprehender, que, no es siempre el que nosotros queremos, sino el que de verdad les interesa y les preocupa, por eso sus preguntas son tan interesantes y tan profundas que a veces las personas adultas no sabemos contestar o tenemos miedo de hacerlo.

"Nuestra prisa para que aprendan cuanto antes mejor, cuantas más cosas mejor, en lugar de protegerles, les impide dejar sus depósitos de eternidad llenos, es decir, aquellos de los que más adelante se servirá su creatividad, su imaginación, su afán de aventura y de descubrimiento, todo aquello, en definitiva que les hará singulares y al mismo tiempo receptivos a la singularidad de los demás. Nuestra prisa les resulta más un impedimento que una ayuda porque acaba poniendo límites a la eternidad"

Pero andamos en una sociedad enferma de prisa, muy enferma.
Por eso es tan importante reivindicar el tiempo de escucha a nuestras criaturas, exigir a las personas adultas que dediquen tiempo a disfrutar de lo que dicen, a entender cómo piensan y a comprender lo que sienten, que les acompañen en sus preocupaciones, escuchen sus preguntas y que disfruten de la suerte que la vida les ofrece al poder vivir la eternidad con ellas.


domingo, junio 23, 2019

Se acaba una etapa



El viernes celebramos nuestro último día juntos en el cole, aunque, sabemos que no serán los últimos para nada porque nos unen lazos demasiado grandes después de seis años de trabajo conjunto.
¡Seis años!
Seis años que nos han dado muchas alegrías y también algunas tristezas, años en los que se nos han reincorporado personas y se nos han marchado otras, pero en definitiva, años de crecimiento personal de ellas y ellos y mío.
Despedirse siempre es difícil y mucho más cuando cerramos una etapa de la vida, pero compensa la emoción de empezar una nueva.
Mis churumbeles al instituto y yo a coger una nueva generación con la que empezar de nuevo.
Han sido semanas intensas, me he sentido metida en una vorágine de prisas, de emociones, de angustias incluso.
Ahora, más tranquila, después de la resaca de una fiesta de "despesiempre" vuelvo a estar llena de emociones, pero ya sin prisas, con la mirada puesta en todo lo que hemos vivido en estos últimos días, en estos últimos meses, en estos últimos años... ¡Esta aventura daría para un libro!
Me costó pensar que decir en la despedida, de repente, con un aluvión de ideas, deseos, agradecimientos..., me sentía incapaz de poner palabras a todo.
Y al final, me ayudó la poesía, un poema de Charles Bukonski titulado "Lanzar los dados" que me ayudó a poner en palabras todo lo que les deseo en su futuro y mi esperanza enorme en que ellas y ellos van a mejorar el mundo. Os dejó lo que fue al final, mi pequeña aportación a su despedida: 

Como quiero que sean los últimos, empiezo por dirigirme a los mayores.
Gracias, muchas gracias, a las familias por vuestra confianza y apoyo incondicional desde el principio, a veces con algunas de vosotros he sentido que yo era como una abuela rechoncha cariñosa y divertida y me ha encantado.
Gracias a mis compis, porque todas y todos ellos son parte fundamental de este gran proyecto, en especial a María, ¡María te quiero! La quiero por su capacidad de querer, escuchar, entender a las niñas y niños, sin dejar de mostrarles el camino de lo correcto, por todo eso que la define una buena docente.
Gracias a Sofia Deza por embarcarme en este proyecto, y gracias (le voy a robar las palabras a una mamá de mi clase) por hacer de nuestro centro un referente, no solo en Andalucía, sino en España.
Y ahora voy a por vosotras y vosotros mis niñas, mis niños, gracias, muchas gracias por regalarme seis años de aprendizajes intensos, de retos, de abrazos mágicos. Muchas gracias.
Se acaba una etapa y empieza otra. En casi tres meses vais llenar las aulas del instituto y a conocer compañeras y compañeros nuevos y profes diferentes.
Ayer pensaba cómo deciros cosas bonitas y no era capaz de ponerlas por escrito, cuando vino en mi ayuda un poema que dice mucho de lo que yo quiero para vuestro futuro.

"Lanzar los dados"

Poema de Charles Bukonski

Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
De otra forma ni siquiera comiences.
Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
Esto puede significar perder novias,
esposas,
parientes,
trabajos y,
quizá tu cordura.
Ve hasta el final.
Esto puede significar no comer por 3 o 4 días.
Esto puede significar congelarse en la banca de un parque.
Esto puede significar la cárcel.
Esto puede significar burlas, escarnios, soledad…
La soledad es un regalo.
Los demás son una prueba de tu insistencia, o
de cuánto quieres realmente hacerlo.
Y lo harás,
a pesar del rechazo y de las desventajas,
y será mejor que cualquier cosa que hayas imaginado.
Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
No hay otro sentimiento como ese.
Estarás a solas con los dioses
y las noches se encenderán con fuego.
Hazlo, hazlo, hazlo.
Hazlo.
Hasta el final,
hasta el final.
Llevarás la vida directo a la perfecta carcajada.
Es la única buena lucha que hay.

Esa perfecta carcajada de la que habla el poema, es la representación de la felicidad inmensa que sentimos al conseguir los retos más difíciles, una felicidad tan enorme que hace que merezca a pena el esfuerzo del camino.
Como os dije en una ocasión para mí, como maestra vosotras y vosotros sois mi arma para cambiar el mundo. Creo que vuestras familias y yo un poquito hemos hecho un buen trabajo, os hemos dado herramientas para construir una sociedad más justa y tenemos todas nuestras esperanzas puestas en que vais a ser capaces de usarlas para seguir creciendo como personas responsables, afectuosas, tolerantes, creativas y valientes.
Este poema habla de también de la soledad, una palabra muy grande y muy importante en la vida.
A la mayoría de la gente no le gusta porque la asocian a la “Soledad mala” que deciden los demás por ti y en la que se puede sentir el rechazo de quienes nos rodean. Esa Soledad, espero que no tengáis que sentirla nunca y sobre todo, que no seáis nunca responsables de que otras personas la padezcan.
Pero hay una soledad hermosa, la soledad elegida, la soledad que te permite la mejor compañía, tu compañía.
Esa Soledad, por favor, practicadla a menudo, porque es la que os va a permitir conoceros mejor, abrazar y sanar vuestro corazón cuando esté herido, o cultivar la fortaleza de decir que no a lo que no es bueno.
No tengáis miedo a luchar por vuestros sueños en soledad, no tengáis miedo a defender la justicia en soledad, no tengáis miedo a la Soledad que os hace más fuertes y más humanos.
Las masas, los grupos nos invisibilizan y nos manejan y nos enredan si no aprendemos quienes somos y que queremos y nos armamos de la fortaleza de decir “no” a todo lo que nos hace daño a nosotros o a otras personas.
No tengáis miedo a la Soledad, porque sabemos que podemos convertirla en una amiga que nos hace fuertes.
Hacedlo, hacedlo, hacedlo
Haced que merezca la pena nuestro trabajo y el esfuerzo de vuestras familias .
Hacedlo, hacedlo, hacedlo.
El mundo está en vuestras manos y os necesita.

martes, abril 23, 2019

Un día mágico






Un día muy muy mágico, en realidad tengo la sensación de vivir grandes momentos muy a menudo, aunque a veces, como hoy, parece que se conjure el universo para regalarnos mucha de esa magia junta.
Es el Día del Libro, en realidad en mi cole empezó ayer "La Semana del Libro" con la actividad "Leemos con Música". Durante la mañana suena la música y, estés en lo que estés, lo dejas y te pones a leer el rato que dura, así varias veces a lo largo de la mañana.
Hoy hemos empezado con un encuentro con "autor de texto no literario", llevamos varios años con este tipo de encuentros y la experiencia no puede ser más positiva. Hoy nos ha visitado José Antonio Garrido, autor del libro "Bajo los Adoquines de la Ciencia" un libro que aparentemente no está pensado para primaria pero con el que hemos disfrutado "acompañando su lectura" y con el que seguiremos disfrutando, porque nos ha parecido muy interesante.


José Antonio nos comentaba que no suelen hacer ese tipo de actividades en primaria, espero que a partir de hoy rompan ese "no suelen" y repitan experiencia en más coles a la par que repitan en el nuestro.
José Antonio ha sido interesante, emotivo, divertido y nos ha cautivado a todas y todos, peques y grandes, adentrándonos en el mundo mágico de la escritura y la ciencia a través de historias cercanas cargadas de ciencia profunda que se veía entrar a las mentes de la chavalería por los ojos asombrados y tremendamente abiertos abiertos para no perder nada. Los genes, el ADN, la clonación y las preguntas de después hambrientas de más palabra. Ha sido un encuentro mágico.





Paralelo a esto y muy cerca, en nuestra biblioteca una cuentacuentos fascinante "Maria José Irigaray" hechizaba a nuestras pequeñas clases de infantil con historias sacadas de su maleta de los mil viajes y los mil mundos misteriosos y fascinantes de lo emotivo, de lo humano, de lo creativo..., en los que ella se adentra como nadie. María José, mi amiga, mezcla de Frida Kahlo y May Poppins, seduce como nadie con la palabra, con la sonrisa, con la dulzura de su voz suave.





Cuando ella ha abandonado la biblioteca, nuestras prácticas y prácticos la han convertido en un restaurante de lujo "Rollitos de nunca acabar", sorbete de poesía...
Un restaurante donde saborear ilusiones, conocimiento, alimentar la mente, llenar nuestra creatividad y nutrir la pasión por descubrir nuevos mundos.




Después del recreo rincones, ruidosos, locos y apasionantes. el faro levantado con papel plateado y un vaso de plástico donde acabó brillando una débil bombilla envuelta en un clip delgado y mucho fixo de colores. Un faro, al final ellos son mi faro, me enseñan cada día que son capaces de llevar un canal de recomendaciones lectoras, de adentrarse en la realidad virtual con nuestro superpráctico Pepe y de calcular distancias a escala con Google Maps (adelantando ya su salida más deseada), de rescatar a las Venus de la Prehistoria, descubrir la necesidad de acabar con la basura espacial y a la vez pedir un debate sobre si existen o no los Alien  y...



Cuando suena la música, ordeno un poco el caos, casi sin fuerzas, agotada pero feliz, recojo un sobre que ha llegado con un premio, el primer premio del concurso de cuentos de la "Asociación Joaquin Ramírez" de Huércal de Almería para Marina "Nuestra Guerrera de la Igualdad", su primer premio literario por su cuento "El descubrimeinto de Blub" , seguro que no el último.

Y no he podido evitar elevar la mirada y dar gracias al Universo.













domingo, diciembre 09, 2018

I Congreso Iberoamericano de Docentes




Personas de más de 20 países de habla hispana hemos compartido durante estos días de "puente" multitud de prácticas, investigaciones, ideas sobre Educación.
Yo he tenido la suerte de ir acompañada de algunas de mis compañeras del grupo "Aprender Hablando" y disfrutar de los abrazos de mucha gente a la que admiro y de la que aprendo a través de las redes y con quienes hemos tenido la suerte de encontrarnos en #Algeciras18
Comenzamos las jornadas disfrutando de la Charla Inaugural de Fernando Trujillo nos invitó a pensar sobre innovación educativa y la importancia de pensar en que no todo vale. Fernando anda inmerso con el grupo de investigación "Conocimiento abierto para la acción social" en un estudio de que pasa en esos centros que se describen como "innovadores" y nos dio unas pinceladas interesantes sobre ellos.
Talleres, comunicaciones, conferencias en cuatro espacios diferentes de trabajo entretejían todo un mundo de experiencias apasionantes. Nos ha faltado tiempo y yo diría que también fuerzas, pero yo me traigo la maleta muy llena. Llena de risas, de abrazos, de emociones y de reflexiones interesantes.
Hemos escuchado compañeras y compañeros del otro lado del Atlántico con experiencias apasionantes que exigen un nivel de esfuerzo y compromiso admirable y que están dando un impulso importante a la educación en sus países, a la igualdad, a la inclusión y su lucha en algunos casos por recuperar esas culturas que les arrebatamos con las armas y grandes dosis de soberbia europeísta.
El taller de Andrea Giráldez "Cambiar las conversaciones para cambiar la educación" fue un espacio mágico de risas y alguna que otra lagrimilla para recordarnos que escuchar para adentrarse en el alma ajena es fundamental para construir entornos más saludables y más justos.
He compartido comunicación con mi compañera de "Aprender Hablando" Sofía Deza, las dos hemos presentado una pincelada de nuestro proyecto de Investigación y del recorrido del grupo.



Nuestra compañera Mari Carmen López Beltrán y Carmen Pérez Romera compartieron su experiencia sobre la asamblea como texto oral y espacio constructor de la democracia en el aula y en el centro con el título "Democracia, Oralidad, Escritura e Intertextualidad". La inclusión de mano de Carmen del Rosario López López y Antonio Orellana Ríos con "Práctica reflexiva y acompañamiento formativo docente en las dimensiones culturas, políticas y prácticas a través del itinerario formativo “La educación inclusiva una forma de vivir”. Mi superasesora y amiga Maria del Carmen Díaz García "El asesoramiento colaborativo en el aprendizaje basado en proyectos: un estudio de caso" en el que nos contó como el cambio real en un aula es un proceso lento, complejo y que necesita de una guía a lo largo del camino.

Y me la dejo para el final por lo que tiene de importante para mi, poder disfrutar de mi hija como docente, Rocío Felices Cañabate "Hacia la innovación en educación: relato profesional de una maestra". Sabía que me iba a emocionar, y lo hizo, lo hizo además con una "Historia de vida" de una maestra maravillosa y además la contó de forma original a través de los cuadros de Leonora Carrington, todo un lujo de exposición en el que pudimos disfrutar del relato, además de intuir algunas de los ingredientes que conforman la vida de docentes que acaban cambiando la escuela.

"Estamos locas" nos hemos repetido incesantemente, por pasar un puente escuchando y hablando de educación, y tal vez sea cierto que lo estamos, al igual que otros cientos de personas que han decidido compartir sus historias, sus logros y también porqué no sus dificultades.


"Es el principio de ser culta, saber quién es una"
(Aimé Paine)