lunes, enero 17, 2011

El poder de la escritura


Hace poco visitaba el blog de Felipe Zayas "Darle a la lengua" y en una entrada reconocía tenerlo un poco parado porque se había dedicado a escribir en otros lugares entre otros diversas redes sociales, facebook, twitter...
Me sentí muy identificada con el comentario y me ayudó a hacer yo también un recopilatorio de lo que había significado el año 2010 en mi desarrollo escritor. Efectivamente son cada vez más los lugares y los foros en los que tengo la oportunidad de contrastar opiniones con personas que se cuestionan cosas como docentes.
Algunos de esos lugares son "obligados" desde mi temporal oficio de asesora, como por ejemplo nuestra plataforma "CEPIndalo" o la plataforma Colabor@ que la Consejería de Educación ha habilitado para servir de apoyo a los Grupos de Trabajo o las Formaciones en Centros.
A veces, no a todo el profesorado le apetece o le parece bien verse obligado a usar este tipo de herramienta, sin embargo, y a pesar de las dificultades que representa para quienes tienen poco dominio de las TIC, si es cierto que nos obliga a "escribir".
Y en muchas ocasiones surge la duda ¿que escribimos?
Escribimos lo que hacemos en el aula, pero ¿Para quién? ¿para qué?
Si pensamos que es solo mostrar lo que hacemos para que parezca que merecemos el certificado, el poder de la herramienta habrá desaparecido.
Se trata de escribir para compartir que pasa en el aula, lo positivo y también las dificultades, los errores, lo que queremos mejorar. Cuando lo hacemos nos damos cuenta de que el hecho de escribir nos ayuda enormemente a ser conscientes de muchas más cosas de las que pasan en nuestro día a día y también nos va a permitir compartir con las compañeras y los compañeros lo que hacemos.
A veces, pareciera que estando en un mismo centro esto es absurdo porque nos vemos todos los días. Sin embargo, es asombroso, lo poco que saben los docentes de un mismo centro de lo que pasa en las aulas del resto de sus compañeras y compañeros y en el mejor de los casos conocen generalidades unos de otros.
Hay pocos espacios para hablar de pedagogía, tan pocos, que nos cuesta incluso hacerlo cuando lo proponemos.
Escribir de forma sistemática ayuda a mejorar nuestro modo de ver lo que pasa en el aula y a afinar nuestras observaciones.
Cuando escribimos a solas es más fácil perder el miedo que a veces tenemos a hablar en público y también podemos darnos un tiempo para pensar lo que queremos decir y cómo decirlo, marcar esta distancia con el objeto de la escritura favorece también el ser más objetivos con nuestra propia práctica.
Las primeras escrituras cuestan, y acabamos hablando de generalidades, pero poco a poco vamos "afinando" y encontrando aspectos de la vida del aula que nos parece importante analizar, desmenuzar y compartir con nuestro grupo.
La revisión de nuestras actuaciones con una mirada crítica es lo que verdaderamente nos va a ayudar a trasformar nuestro trabajo y a mejorarlo.
Cuando estas revisiones las intercambiamos con quienes tienen preocupaciones similares a las nuestras entonces la escritura se convierte en una de las mejores herramientas del aprendizaje docente.
También escribir sobre lo que leemos es una práctica poco habitual pero que deberíamos de retomar con más frecuencia.
Analizar por escrito un artículo desde la perspectiva de lo que hacemos en el aula, de lo que nos aporta como nuevo, de las dudas que nos plantea o de las dificultades que conlleva...
Escribir nos ayuda a pensar mejor, moldea nuestro pensamiento, nos ayuda a reconstruir nuestras ideas, a hacernos conscientes de nuestras teorías acerca de las cosas.
También escribir es el mejor modo de compartir conocimiento, es la forma de que lo que pasa en las aulas (en algunas pasan cosas muy interesantes) no se quede enclaustrado y pueda servir a otras personas para realizar cambios en sus centros.
Escribir es una "obligación moral" que tenemos como profesionales de la educación. Escribir para compartir, para dudar, para aprender...
Escribir lleva tiempo, se aprende día a día, es siempre una tarea inacabada, pero de alguna manera, no se puede entender un profesional de la educación que no sienta el deseo y la necesidad de escribir y de compartir con los demás lo que escribe.
La sociedad actual nos ofrece además multitud de posibilidades de encontrar quienes compartan con nosotros escrituras profesionales y podemos encontrar grupos de todas las temáticas educativas en las redes sociales, blogs de compañeras y compañeros con los que merece la pena compartir y contrastar opiniones.
Una pequeña idea para empezar:
Comprar una pequeña libreta para tener siempre a nuestro lado encima de la mesa y anotar a modo de diario todas aquellas cosas que nos parezca que merecen ser contadas.


"La escritura no es producto de la magia, sino de la perseverancia"
Richard North Patterson

2 comentarios:

amaral celia dijo...

Hola soy una pequeña bruja y tengo el proposito en mi vida de triunfar escribiendo cuentos infantiles por ahora solo escribo mi blog prfavor si pudieras pasarte te dejo la direccion: http://cronicasdecelia.blogspot.com
para mi escribir es algo muy importante desde que aprendi a escribir escribo uentos y en el ordenador tambien.
Amaral Celia 11 años

CARMENCA dijo...

Me encanta tu blog y me parece una idea genial para escribir.
La novela que has comenzado por capítulos también me parece genial, me ha despertado una sonrisa porque mi hija me pide insistentemente un perro y yo siempre le digo que no.
A ella también le gusta escribir y yo la animo a que se abra un blog pero no la he convencido, aunque le voy a enseñar el tuyo a ver si lo consigo.
Muchas gracias por pasar por aquí y sobre todo por comentar.
Besotes