sábado, junio 27, 2015

Es lo que tiene...

Es lo que tiene ser maestra, que a poco que lo intentes vives rodeada de seres que te quieren.
Ya se fueron de vacaciones y nos dejaron el calor y el papeleo ese absurdo de informes, evaluaciones, memorias...
Y entre el intento de recuperación de un cierto orden del aula, la revisión de papeles y el poner los cajones y las paredes en barbecho para comenzar de nuevo en septiembre, me encuentro una carpeta a la que le puse de nombre "dibus"y que me despierta una sonrisa y me lleva de la mano de la memoria, de la de verdad, de la que importa...
¡Cuanto han crecido! ¡Cómo han cambiado desde que empezaron primero hasta ahora! pero siguen con las mismas ganas de jugar, de reir, de imaginar...
"Dibus" es la carpeta de esos folios tipo cartita que te acercan al llegar al cole, donde dice "te quiero seño" o esos dibujos rápidos con corazones que te regalan, o esas cuatro palabras con muchas faltas y aún más corazón.
A veces son papeles un poco arrugados y dibujos sin acabar, pero son tan especiales...
Los hay de todo tipo, pero me gustan especialmente los que me dibujan a mi, unos en papel y otros los fotografié de la pizarra:


 








Pero también son entrañables las "notas" con corazoncitos:





O los cómic donde ya te apuntan el orden para leer y tú eres la protagonista con el disfraz de Mafalda:




Algunos son dibujos sin colorear, que eso del coloreo a veces no les gusta mucho:








Otras son auténticas obras de ingeniería:




Algunas le dedican más tiempo y escriben cuentos superchulos donde yo soy la protagonista.

En grande:



O en pequeño:





Y como no, la papiroflexia no podía faltar en mi repertorio:




Porque la papiroflexia ha formado parte de nuestro curso, casi entre bambalinas, gracias a un libro de papiroflexia para adultos que yo introduje en la biblioteca de aula y que ha sido una joya perseguida para el préstamo por algunos amantes de este arte y que nos "obligó" a hacer un rincón para dar cabida a esta necesidad de construir con las manos y el papel.


Hay muchos, y todos son un regalo, como cada una de ellas y cada uno de ellos.


Pero ya de vacaciones me los siguen enviando en formatos mucho más sofisticados:








Son geniales y hacen que mi trabajo sea cada día algo entrañable, divertido y maravilloso.