domingo, junio 15, 2014
Palabras azules
Unas semanas de locura, recién acabada nuestra semana del arte y ya preparando nuestra semana de teatro que comienza mañana, además de nuestro baile para la fiesta final de curso y nuestro huerto que empieza su época de recolección.
Todo eso aderezado con dos fines de semana fuera de casa, el primero, participando en las Jornadas Confederales de la Organización de Mujeres de los STEs: Claves feministas para una sociedad enferma y el segundo, en el Pleno federal de enseñanza de USTEA.
Pero, ya hoy, le voy a dedicar un "huequillo" a mi participación este curso en un proyecto que me ha parecido muy interesante y en el que ha sido un lujo poder participar, tanto con el relato de algunas actividades como con dos secuencias didácticas, una sobre el diario y otra sobre las diferentes versiones de un cuento.
Para quienes no lo conozcáis aún, solo aconsejaros que no tardéis ni un minuto en hacer una visita a su blog y a la web del proyecto.
Se trata de un proyecto colaborativo creado con el objetivo de recoger, organizar y compartir actividades, experiencias y secuencias didácticas en torno a la expresión escrita.
El éxito del proyecto y la calidad de los trabajos presentados le ha llevado a recibir varios reconocimientos muy merecidos y el agradecimiento de muchas personas a las que nos va a servir como referente a la hora de recoger ideas y experiencias para trabajar la expresión escrita en nuestras aulas.
Por eso, yo hoy desde mi modesto lugar de escritura, quiero agradecer muy especialmente el esfuerzo y la dedicación de las personas que han coordinado todo ese "batiburrillo de ideas y de ilusiones" y a todas las que han participado para hacer este lujo de repositorio de grandes ideas. Creo que tiene un mérito especial dedicar parte de tu tiempo de forma desinteresada a realizar un trabajo que va a ser útil a otros y por el que no vas a recibir nada a cambio.
Palabras azules está lleno de horas de ilusiones de muchas personas que creen que la escuela puede y debe ser un lugar de aprendizaje y también un lugar donde la fantasía, la creatividad y la magia tengan cabida.
jueves, mayo 22, 2014
Final del proceso formativo "La Semana de los Proyectos"
Todo comenzó con gominolas!!!!!!!!!!!!!
Seguro que hay quien piensa que no es una manera seria de empezar un curso de formación para el profesorado, pero...
¿Hay algo mejor que arrancar un trabajo duro, lleno de incertidumbre y miedos con algo dulce, lleno de color y acompañado con las ironías sabias y llenas de humanidad y profunda pedagogía de Miguel Ariza?
Pues no!!!!!!
Y tenían el sabor de una apuesta segura.
Una apuesta que lleva la marca de un trabajo muy serio que siempre se presenta en un formado divertido que invita a la risa, al buen humor, al optimismo, a la esperanza.
Porque... sin duda educar es caminar en la esperanza de que con tu trabajo contribuyes a conseguir una sociedad mejor.
Y acabó con galletas, pestiños y chocolatinas!!!
Y también con un salón lleno de docentes que llevan meses trabajando en equipo, haciendo grupo, intentando repensar su formación, su modo de avanzar en el difícil oficio de que niñas, niños, chicas, chicos, aprendan cosas sintiendo que el aprendizaje es un camino importante, que la educación tiene sentido, que ir a la escuela o al instituto es algo útil.
Hemos tenido la oportunidad de escuchar en pequeños resúmenes que se revolvían traviesos intentando extenderse porque la intensidad y la calidad del trabajo necesitaba tiempo y cinco minutos para recoger la ilusión, el trabajo, el entusiasmo de los más pequeñajos pero igualmente de sus profes, claramente se mostraban insuficientes.
Y es que las personas adultas cuando nos atrevemos a dejar entrar la vida a la escuela nos entusiasmamos tanto o más que nuestras criaturas y vivimos entre la incredulidad y el orgullo los logros que estaban agazapados esperando que les dejáramos mostrarse.
Y eso hace que en una tarde como esta, tal vez hayamos desaprovechado la ocasión para hablar sobre todo lo que ese trabajo tiene detrás:
La planificación, la coordinación docente, el repensar la educación, el abrir la mente a otros modos de relacionarse en el aula, con las familias...
Pero solo había un pequeño espacio de cinco minutos...
...y casi todos hemos elegido mostrar a los demás nuestras obras compartidas llenas de ilusión y ganas de seguir caminando.
Atrás quedan unos meses de trabajo conjunto en los centros, de reuniones (siempre con demasiada prisa) en las que hemos hablado de proyectos, de cómo investigar en el aula, de trabajo colaborativo (de su ruido y de su poder curativo) de evaluación, de inclusión, de cansancio, de ilusión, de dudas, de incertidumbres, de PEDAGOGÍA.
Pero después del contar, nos hemos permitido el lujo de poder trasladarnos a cada uno de los centros participantes con una minúscula pero fantástica muestra de ese trabajo.
Y hemos paseado entre los ramajes del impacto en el aula de una formación coherente con la metodología que predica "a aprender se aprende haciendo".
Una formación que pone gominolas y chocolatinas, mientras exige que te pongas a caminar y que no te preocupes de caer, que lo importante es levantarse y continuar camino, con la seguridad de que cada paso nos va a abrir camino a nuevas incertidumbre, nuevos retos, pero también a nuevas ilusiones.
Una formación que evalúa su éxito con pruebas evidentes de trabajo en el aula, de innovación, de cambio metodológico, de trabajo significativo, de colaboración con las familias y con la comunidad.
Y todo eso gracias sobre todo,a docentes que cada día se plantean el modo de crecer profesionalmente, pero también al esfuerzo de asesoras como mi "compi Ana" que están seguras de que tipo de formación realmente llega y como no, de grandes luchadores por el cambio como son los miembros del grupo iCOBAE
sábado, abril 12, 2014
Sonreir es tan fácil!!!!!!!!!!!
Lo descubrí un día en el desayuno de Carlos, Un plátano decorado con un muñecote muy divertido, no pude por menos que esbozar una sonrisa y preguntar quién era el artista de tamaña obra de arte:
- Mi madre, me respondió divertido el dueño del plátano.
A partir de entonces, todos los días acudo a la "caza" de la obra de arte y me imagino a la mamá de Carlos, con sueño, en zapatillas, haciendo un gran esfuerzo por apartar el cansancio para comenzar con fuerzas el nuevo día y con un rotulador en la mano preparando el compañero de viaje de Carlos, el "dibu" que despertará su sonrisa.
Me la imagino tallando sin prisas el flequillo travieso de la manzana.
Me la imagino también esbozando una sonrisa que tiene el poder de convertir una pieza de fruta en algo especial, mágico.
Lo que ella no imagina es que el poder de esa sonrisa consigue también infundirme a mí fuerza y ánimos y que cada día ese pequeño monigote que ella fabrica despierta también en mí una apacible sonrisa.
sábado, febrero 15, 2014
"de a poquito"
Ultimamente cada vez que vuelvo aquí, ha pasado más tiempo, con todo lo que yo quiero a este rincón que fue mi inicio en este loco mundo del aprendizaje compartido en "red".
Y es que he ido diversificando tanto, que casi cualquier cosa que escribo tiene otro lugar donde ir y apenas me queda tiempo para mi "primera criatura".
Por si tuviera poco, acabo de abrir un nuevo blog para #eduPLEmooc, una nueva aventura que está volviéndome un poco más loca y espero que un poco más sabia.
Y hoy escribiendo mi tarea en en este nuevo espacio, me he visto utilizando una expresión que necesitaba un enlace que yo no tenía, así que he decidido crearlo.
"De a poquito" es una expresión, casi de ánimo en nuestro grupo, y nos la regaló nuestra Myriam, con una anécdota que contó en una de sus visitas a Almería y que casi me parece un atrevimiento narrar, porque no seré capaz de recrear la intensidad con la que ella nos la transmitió, pero necesito recuperarla para que cuando la use, quienes la lean puedan entenderla, ya que no es una expresión solo de calma, es mucho, muchísimo más que eso, es toda una lección maestra.
Contaba Myriam que un día llegó a un aula donde llevaba a cabo una investigación con la maestra y encontró un niño un poco triste, ella le preguntó por el motivo de esa tristeza y él le contestó, que la maestra había reñido a otro niño de la clase porque no había sido capaz de acabar un trabajo.
Myriam le preguntó, bueno ¿y tú que piensas que debía haber hecho la maestra?
El pequeño contestó seguro y sin titubeos:
.- Decirle: no te preocupes, seguro que "de a poquito" tu también puedes hacerlo.
Desde entonces ese "de a poquito" nos ha acompañado en todas las épocas difíciles de nuestro aprendizaje como docentes, a algunas, nos acompaña incluso en las etapas difíciles de nuestra vida.
"De a poquito" es para nuestro grupo una expresión de ánimo, pero también un "piénsalo de nuevo", no te apresures, no juzgues antes de tiempo, entiende lo que pasa antes de actuar...
Toda una lección de pedagogía comprimida en tres palabras y dictada por un niño de infantil.
Porque ellos muchas veces son capaces de ver mejor que nosotros como enfrentar los problemas.
martes, diciembre 31, 2013
El final, siempre es un comienzo
En estos días he encontrado por la red un vídeo que resume en 60 segundos el año 2013. Poco tiempo para todo un año, más aún cuando la mayor parte del vídeo son imágenes terribles de muerte, de violencia, de destrucción natural..., claro que muy acorde con las noticias que los medios de comunicación nos trasladan como más importantes a diario, creando un estado de amargura y desesperanza que nos hace mucho más resignados en la idea de que es tanto lo malo que nada lo puede cambiar.
También me llega una herramienta en Twitter que en un minivideo, en más o menos ese tiempo resume mi año 2013 en esta red social. pero en este caso, la visión es optimista: mis tres mejores fotos, mis tres seguidoras más asiduas, mi tweet "de oro" y alguno que otro que puedo añadir.
Porque en este mundo donde se han empeñado en que todo parezca terrible, existe un día a día en el que también pasan las mejores cosas en los más diversos entornos y en el que la película de Twitter es mucho más real aunque la otra se empeñe en derribar nuestro ánimo.
Y es que, día a día, hay millones de personas que se levantan a luchar desde el pequeño espacio de su vida por un mundo mejor.
Puede que en la foto del grupo mundo no salgan, pero en la de su casa, en la de su barrio, en la del grupo de las personas que las quieren si que están, y están en grande, como referente, como modelo, como ejemplo o como compañía de lujo para conseguir cambiar el mundo a mejor.
Así, aunque personajillos anodinos, decrépitos y peligrosos como nuestro Gollum Wert, que se empeñan en acabar de derribar esa escuela pública, aun débil y que tanto nos ha costado construir, parezcan los protagonistas principales de este año 2013, en realidad no lo son, son muchas más las personas que realmente construyen esa escuela y que, legisle lo que legisle nuestro penoso gobierno van a seguir construyendo escuela.
Personas como Jurjo Torres y su juramento ANTI-LOMCE que nos animan a no parar aunque todo parezca imposible.
Miles y miles de maestras y maestros que día a día inventan, construyen, imaginan que otra escuela es posible personas como Mª José, Paqui, Loleta, Sofía, Ana, Mª Jesús, Marisa, Luis Alfonso, Encarna, Carmen P., Jose Luis, Auxi, Luis, Carmen G., Jacinto, David, Pepa, Juan, Cristina, Gloria... y tantas y tantos que no pararía de escribir en todo el año que viene.
Por todas ellas y todos ellos, porque estoy segura de que conseguirán lo que se proponen, porque su lucha es contra quienes se están cargando la escuela pública, pero sobre todo, su verdadera lucha está en los corazones de miles de niñas y niños que son nuestra esperanza de futuro, por esa personas quiero yo brindar al cierre de este año que termina y pedir para el que comienza que la vida las mantenga cerca de mí, como apoyo, como referente, como personas amigas.
domingo, noviembre 03, 2013
Entra y pásatelo de miedo
Ha finalizado nuestra primera actividad organizada por las familias y como era de esperar ha sido todo un éxito.
Queríamos celebrar "el día de los difuntos" recuperando esa actividad de nuestras abuelas y abuelos de contar cuentos de miedo, mezclándola con nuestro proyecto de lectura y bibliotecas.
De modo que les pedimos a nuestras familias que preparasen una historia de miedo y la leyesen en la clase. Los libros que les dimos fueron los que tenéis al final de la entrada.
Ha sido muy emocionante ver con que ilusión preparaban la decoración del aula y el entusiasmo que han puesto en que todo salga a la perfección.
Nuestra parte nos daba un poco de miedo porque era la primera vez en este cole que hacíamos una actividad en que las niñas y los niños de todas las clases se mezclaban, sobre todo por las pequeñinas y los pequeñines de tres años, que aún llevan poco tiempo.
Os cuento en que consistía la actividad:
- Cada tutor o tutora eligió una historia de miedo y consiguió el libro para dárselo a las familias y que prepararan cómo leerlo en el aula, elegimos leer mejor que contar, porque queríamos que estuviese muy presente el libro y transmitir toda la magia de la lectura, a través de personas adultas que son buenos modelos lectores y que disfrutan con la lectura, en este caso sus madres y padres.
- Cada clase elaboró un cartel para su cuento y dos tipos de entradas, unas para una primer pase el miércoles después del recreo y otras para la segunda sesión que sería el jueves después del recreo.
- El martes a lo largo de la mañana las entradas "se pusieron a la venta" las entradas y cada clase pasó para que cada niña y cada niño eligiera las dos sesiones a las que iba a asistir porque eran los cuentos que más creía que le iban a gustar. Las entradas hasta el día de la lectura las guardó las guardamos en clase para que no se perdieran
- Por fin el miércoles fue el primer día de nuestros cuentos de miedo. Todos estábamos con muchos nervios y mucha emoción.
- Las familias porque llevaban días preparando el cuento y la decoración de las clases y querían que todo saliera perfecto.
- Las niñas y los niños querían escuchar los cuentos y sentían esa especie de atracción terrorífica y divertida que tienen las historias de miedo-
- Nosotros porque eramos las personas encargadas de la organización de los grupos y teníamos un poco de miedo a que los más pequeñines o supieran organizarse muy bien para ir a otras aulas.
- El jueves repetimos con la misma ilusión, pero ya sin casi nervios porque sabíamos que todo, todo iba a salir muy bien.
- Después en la clase cada niña y cada niño compartió con el resto las historias que había escuchado, un buen momento para conocer los cuentos que no habíamos podido escuchar y para trabajar la exposición oral de nustras niñas y nuestros niños.
- Y al final nos toca inventar y escribir nuestras propias historias de miedo para convertirnos nosotros también en escritoras y escritores.
En nuestro blog de aula "Gnomitas y Gnomitos" podéis ver las imágenes y el vídeo de nuestro cuento "a todos los monstruos les da miedo la oscuridad" y también en nuestro blog del colegio "CEIP ZonaLos Pinos"
domingo, octubre 27, 2013
Despierta escuela
DESPIERTA ESCUELA
Escuela cerrada, escuela dormida, escuela es el orden, escuela es la fila.
Escuela es fracaso, escuela es mentira, escuela es la soga que acaba con vidas.
Cotorras, loritos, aves parlanchinas, dicen de corrido lo de sus cartillas.
La escuela es la jaula, la pajarería, escuela es la soga que acaba con vidas.
Despierta escuela, despierta y mira,
matas ilusiones, matas alegría.
El tonto es el tonto porque no le incitan, y el listo es el listo porque participa.
Honores, diplomas, mención, palmaditas, olvidando a tantos que las necesitan.
Escuela es la paja sin una corrida, pregunta, respuesta, matan poesía.
Cesantes, suicidas, se impone la criba, escuela es la soga que acaba con vidas.
Despierta escuela, despierta y mira.
Despierta escuela, despierta y mira.
Enseñas la noche y ocultas el día.
Despierta escuela, despierta y mira.
Matas ilusiones, matas alegría.
Despierta escuela, despierta y mira.
martes, octubre 22, 2013
¿Dividimos con seis años?
Hace unos días nos surgió en el aula una de esas cosas que cuando pasan por tu lado no puedes resistirte a utilizar.
Acabamos nuestros rincones de trabajo y como siempre, hicimos una pequeña puesta en común para ver cómo había ido el trabajo y cómo podíamos mejorarlo.
Al llegar al rincón de los juegos, pregunté al grupo que cuántos puntos habían obtenido cada uno en las dos partidas del juego de la ronda que habían jugado.
Jose me contestó el primero y me dijo: 38 en la primera y 24 en la segunda.
.- ¿y Abraham? volví a preguntar.
,- 38 en la primera y 24 en la segunda.
Me pareció de lo más raro y ya imaginé que alguna "trampilla" habían hecho, pero seguí preguntando:
.- ¿Y Pablo?
.- 38 en la primera y 24 en la segunda.
.- No puede ser que tengáis los tres los mismos puntos, algo de trampa hay aquí.
.- Nooooo.- se apresuraron a decir ellos.- es que hemos decidido jugar "chicos contra chicas" y hemos juntado los puntos.
.- ¡¡¡Ahhh ahora lo entiendo!!! ¿y las chicas cuantos tienen?
Y Vanessa y Marina me dicen que ellas tienen 10 en la primera partida y 13 en la segunda.
Me río de la ocurrencia y de repente me doy cuenta que tengo una oportunidad fantástica para iniciarlos en la "división".
.- Pues me parece una idea muy original, pero tenemos un pequeño problema, les digo, y es que el campeonato de Ronda es individual, así que tendremos que repartir los puntos.
Como ya era tarde y no nos daba tiempo escribimos el problema en la pizarra que quedó así:
Hoy en el rincón de los juegos han decidido juntar los puntos de los chicos y también de las chicas, pero como el campeonato de ronda es individual tenemos que repartirlos de nuevo.
Abraham, Jose y Pablo tienen 38 puntos en la primera partida y 24 en la segunda y Marina y Vanessa tienen 10 y 13.
¿cuantos puntos tiene cada uno?
Al día siguiente, retomamos el problema, pero como eran muchos números, empezamos por repartir los 38 puntos de los tres chicos.
Les dije que primero tenían que pensar solos como hacerlo y que cuando lo tuvieran pensado tenían que contárselo a sus parejas de mesa para ver si habían pensado lo mismo.
Les cuesta mucho compartir con la pareja lo que piensan y pasamos un ratito en que Clara (nuestra fantástica práctica de magisterio) y yo íbamos por las mesas y les animábamos a contarles sus ideas al compi de al lado.
Después de unos minutillos les di un papel a cada equipo y les dije que ahora tenían que compartir las ideas con los cuatro miembros del equipo, elegir la mejor y poner en el papel como averiguar cuantos puntos tenían cada uno.
Volvimos a pasear las mesas para animar a todos a intervenir y dialogar entre ellos y pasado unos minutos retomamos en el gran grupo lo que había pasado:
- Dos grupos habían empezado a contar con lápices para repartir los puntos,
- otros dos dieron resultados aleatorios y no supieron explicar el porqué del resultado
- y otro grupo nos dijo que lo habían hecho con "la cabeza" y que eran: 10, 10 y 10 y después 3, 3 y 2.
Me pareció genial que apareciera esta última opción tan avanzada para la edad que tienen y que nos sirvió para ver como el 38 se podía descomponer en 30+8 y cómo treinta era la suma de 10+10+10.
Al acabar tenían que decidir cual de los repartos les parecía el mejor y decidieron, por mayoría, que lo de contar con los lápices era la mejor manera de resolverlo, era de esperar, porque la última era demasiado compleja para la mayoría.
Unos días después volvimos a retomarlo, pero ya recordando cómo lo habíamos resuelto la otra vez.
En esta ocasión todos los grupos lo hicieron contando con los lápices.
Al acabar nos planteamos que pasaba cuando no había los mismos puntos para cada uno y los que "sobraban" había que repartirlos de una manera "justa" y que no valía dárselos "a mi mejor amigo".
La decisión que tomaron fue echarlo a suertes.
Como no nos dio tiempo a acabarlo todo, al final fotocopié el problema y "lo mandé para casa", eso sí, en el "wassap del grupo" expliqué a las mamis y papis que quería que "repartieran" y que podían ayudarles a hacerlo contando con lentejas, o palitos...
Al día siguiente retomamos lo que había pasado en casa y también pudimos comprobar que habían surgido diferentes modos de hacerlo:
Algunos sumaron primero los puntos y después repartieron y otros repartieron cada una de las partidas y luego sumaron los resultados.
Los materiales para contar también fueron diferentes: lentejas, macarrones, cartas...
Al poner en común, volvió a surgir el problema de "los puntos que sobran" y yo les dije que podíamos hacer suertes como la primera vez o hacer trocitos "un punto".
Todos tuvieron claro, que era mejor hacer trocitos un punto para que todos tuviesen lo mismo.
En el caso de los chicos sobraban dos puntos para los tres, les pregunté como podíamos partirlos y decidieron partir cada punto en tres trocitos.
Las niñas en cambio les sobraba un punto y todos por unanimidad decidieron que se partía en dos trocitos, uno para cada una.
La solución quedaba así:
- Abraham, Pablo y Jose 20 puntos y dos trocitos
- Vanessa y Marina 11 puntos y dos trocitos
Para que lo vieran cogí tres trocitos de papel iguales y partí en tres trozos los dos de los niños y en dos trozos los de las niñas.
Les hice ver que los trocitos de punto que salían no eran iguales y que así no podíamos comparar las puntuaciones.
.- ¿Cómo lo hacemos?
Y la mejor solución a la que llegamos fue ponerlo de esta manera:
- Abraham, Pablo y Jose 20 puntos y dos trocitos pequeños
- Vanessa y Marina 11 puntos y un trocito grande
Nos hemos salido totalmente del "programa" y los libros de texto de primero que a estas alturas van por el número 10 y la decena.
Hemos trabajado el concepto de suma y de división sin necesidad de nombrarlos, hemos contado hasta el 62, hemos trabajado las fracciones, todo eso, a través de un juego de cartas y de una situación real.
En el grupo habrá quienes lo hayan entendido todo y también habrá quienes no hayan entendido más allá del contar y repartir, pero aún eso, ya es más de lo que nos proponen los libros de texto.
lunes, septiembre 23, 2013
Comenzamos
Hoy hemos tenido la primera reunión con las familias y casi el pistoletazo de salida del curso. Tenía algunas cosas esperando para comenzar en las que era importante explicarles a mis "mamis y papis" lo que yo entendía por leer y escribir, cuando les pedía a sus hijas e hijos que lo hicieran.
Así que a partir de mañana ya empezaremos a llevarnos el diario a casa, el periódico y la libreta de los textos, aunque aún no dominen con soltura el código.
Leer con ellas y ellos, investigar en libros "de mayores", trascribir lo que escriben a "su manera" son prácticas que las mamás y los papás de mi alumnado no han vivido, pero que en cuanto se las explicas, no solo las entienden mucho mejor, que a veces quienes somos profesionales, sino que les notas en la cara que les encanta la idea y que están dispuestas a emocionarse con sus hijas e hijos.
También esta semana vamos a empezar el trabajo por rincones dos días en semana, los martes y los viernes. Para empezar, vamos a plantear cuatro rincones: rincón del arte, de los juegos, la tienda y la biblioteca.
Como empezamos el proyecto "Nos conocemos mejor" el rincón del arte lo vamos a dedicar a la figura humana en el arte, pintura y escultura y el de la biblioteca a preparar exposiciones orales sobre algunos aspectos que ellas y ellos han decidido investigar para conocernos mejor.
Los lunes después del recreo, vamos a alternar: Tertulias literarias, asamblea, exposiciones orales y trabajo con cortos. De este modo la oralidad va a ser un plato fuerte dentro de nuestra planificación. El texto expositivo oral, la argumentación, el debate..., nos van a servir para expresarnos mejor.
Hoy ya hemos hecho nuestra primera tertulia literaria, al final se me ha olvidado grabarla para poder analizar con el grupo después lo que habíamos hecho bien y lo que debíamos de mejorar.
La consigna hoy era hablar sobre el primer libro que se han llevado en préstamo de la biblioteca de aula: el título, de que trataba, con quien lo habían leído en casa y si les había gustado o no.
Solo seis o siete se han atrevido a hablar, aunque a la hora de preguntar a quienes hablaban se han atrevido un poco más.
Nos hemos sentado en un corro grande y yo entre ellas y ellos, sin embargo, al empezar a contar me miraban a mí, así que les he ido pidiendo que al hablar mirasen al resto de sus compañeras y compañeros pero no a mi, y yo he intentado no devolverles la mirada, de modo que he conseguido "un poquito" que la tertulia sea entre todo el grupo, aunque "de vez en cuando" tenía que recordarles que no solo hablaban conmigo. Yo también les he contado el libro que estaba leyendo y que es lo que más me gustaba de él.
La siguiente que hagamos quiero que gire en torno a un mismo libro que hayamos leído todo el grupo, ya os contaré.
Para ser la primera vez no ha salido del todo mal, aunque el rol de oyente también necesita un trabajo de mejora en el grupo.
Mañana decidiremos el nombre de nuestro blog y para la semana que viene ya estará en marcha, aunque aún no sé como nos las vamos a arreglar sin ordenador ni acceso a internet, bueno, si lo sé, aunque cada vez que lo pienso la rabia y la indignación me corroen.
Lo haremos con "mi ordenador" y con la tarifa de internet de "mi móvil", al igual que los libros de la biblioteca de aula son "mis libros", así que prefiero pasar de puntillas por ese tema para no robarle al día de hoy la ilusión de un comienzo.
Nos vamos a pesar y a medir y vamos a trabajar los números, las diferentes unidades de medida, los conceptos de mayor y menor...
También vamos a escribir nuestra autobiografía para conocernos un poquito mejor.
Ufff!!!!!!!! cuanto trabajo por delante, pero me emociona pensar ya en los "productos finales"
viernes, septiembre 06, 2013
Un camino común
El martes al salir del cole a las dos de la tarde, cansadas, hambrientas y con una sonrisa cogimos el coche para volver a casa mi compi Mª José y yo, al entrar ella me dijo partida de risa como si se tratase de la travesura más divertida:
.- Te das cuenta Carmen que después de 30 años de trabajo nos atrevemos a volver a empezar de cero una vez mas.
A mi que me encanta reírme con ella solo se me ocurre decirle:
.- Nosotras vamos a acabar empezando.
Y es que Mª José y yo juntamos nuestra vida profesional hace más de 20 años cuando nos dieron a la vez la definitiva a las dos en el mismo colegio. Un colegio grande y antiguo en todos los sentidos peyorativos del término.
Un año después, tuvimos la suerte de que el cole se desglosara y al colegio nuevo pasamos "la última generación" de docentes con quienes vivimos la fantástica aventura de poner en marcha un centro que partía de cero y en el que se reunía un grupo pequeño de personas que teníamos muchas ganas de que todo marcara diferencias.
Ella fue durante esos años mi compañera de ciclo y la persona que me animó a cambiar mi mirada a la educación.
Para mi fueron cuatro años maravillosos llenos de mucho trabajo, de entusiasmo, de risas, de inventar cosas nuevas, de trabajar en grupo, de aprender otros modos de ir a la escuela, de equivocarnos de forma divertida y mejorar analizando los errores...
Y se acabó, y separamos nuestros caminos físicamente porque yo tuve que cambiar de cole, pero no profesionalmente porque habíamos formado un vínculo de "formación" tan grande que lo hemos seguido manteniendo hasta hoy.
Pero años después tuvimos otra vez la ocasión de empezar un proyecto juntas, esta vez en el Centro del profesorado como asesoras participando en la planificación de una formación de la que llevábamos años siendo usuarias "al otro lado".
Fueron ocho años irrepetibles de llenos de mucho trabajo, de entusiasmo, de risas, de inventar cosas nuevas, de trabajar en grupo, de aprender mucho otros modos de ir a la escuela, de equivocarnos de forma divertida y mejorar analizando los errores, y de soñar con la posibilidad de trabajar juntas de nuevo en un cole, pero a sabiendas de que los sueños, sueños son.
Y se acabó, y separamos nuestros caminos físicamente, porque ambas volvimos a la escuela y a centros diferentes con la seguridad de que esas aventuras de trabajo conjunto eran como dos loterías que habíamos tenido la fortuna de disfrutar pero que no nos volvería a tocar.
Y de forma increíble ahora, este curso, se nos ofrece de nuevo la posibilidad de participar juntas en la puesta en marcha de un centro nuevo con un grupo de docentes geniales con ganas de trabajar, con entusiasmo, queriendo inventar cosas nuevas, trabajar en grupo, aprender mucho otros modos de ir a la escuela, y equivocarnos de forma divertida y mejorar analizando los errores...
Y dejamos la comodidad de ir andando a nuestros centros, de una rutina ya aprendida y volvemos a coger el coche para hacer un camino que nos lleva a..., no sabemos bien a dónde porque el final aún estar por construir, pero que nos hace reírnos de nuevo y tener un proyecto común.
Llevo unos días en que me descubro sonriendo cuando estoy sola, porque aunque sé que esto es también temporal y que se acabará más pronto que tarde, voy a estar rodeada del optimismo de mi compi Mª José, de su hablar pausado e inteligente, de su análisis positivo de las personas, de su defensa vehemente de la escuela pública, de su capacidad de guiar a su alumnado con seguridad, con paciencia, con cariño, con respeto, con ese respeto tan profundo de quien está totalmente convencida de que las niñas y los niños tienen pocos años pero una gran inteligencia.
Y aunque ella es la culpable de que yo inicie esa sonrisa, por supuesto, en ella hay un lugar para Loleta, Paqui, Sofía y para el resto de compañeras y compañeros que conozco menos pero que en estos días me han parecido geniales.
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