viernes, marzo 26, 2010

Excusas

Hoy he pasado por el CEIP Torrequebrada, es un centro al que me encanta ir porque hay grandes maestras y maestros y porque siempre que voy me sorprenden con alguna actividad nueva e interesante.
Los pasillos del colegio suelen ser espacios en los que siempre merece la pena entretenerse.
Hoy me ha llamado la atención una exposición fantástica que han llamado “la mujer más importante de mi vida”, alrededor de ese título formado todo con rostros femeninos, he podido ver centenares de biografías de abuelas, madres, hermanas, yayas, bisabuelas…Me he parado a leerlas y he conseguido emocionarme con algunas, había historias diversas, como diversas son las niñas y los niños del colegio, historias de abuelas lejanas, de madres emigrantes, de mujeres luchadoras, de abrazos, de protección y buenos consejos. Con algunas lecturas me he emocionado, por la historia, por el modo de contarlo.
Cuando volvía en el coche iba pensando lo fácil que es encontrar excusas a nuestro alrededor para que en las escuelas se escriba, para que se escriba de verdad, para que se cuenten historias fantásticas, emocionantes, para que las niñas y los niños tengan la oportunidad de redactar con coherencia, de poner mimo en el resultado, de revisar y mejorar un texto para exponerlo al público que lo va a leer entusiasmado.
A escribir se aprende escribiendo, pero escribiendo de verdad, con un fin, con posibles lectores, pensando en un formato definido.
Aquí se ha escrito con amor, y ese también es un ingrediente importante que se nos olvida a veces en la educación. Estamos tan ocupados con mil cosas a veces sin sentido y nos olvidamos de la importancia, de la fuerza de los sentimientos.
Si se escribe sobre lo que se quiere, sobre lo importante, sobre lo cercano, seguro que la escritura es la mejor que uno puede dar. Cuando lo que cuentas te emociona es más fácil que las palabras fluyan.
En este caso la escritura sirve también para acercarte más a las personas, para conocerlas mejor, para entender historias, contextos, para romper barreras.
Primero llegaron algunas historias, no todas, pero no hubo un plazo estricto y conforme las fueron leyendo aparecieron más y aún siguen escribiendo.