sábado, marzo 20, 2010

Palabras: constructivismo.

Llevo varios días queriendo inaugurar una nueva sección en mi blog, primero pensé que la iba a llamar "Palabros".
Palabro es según la Real Academia "Palabra mal dicha o estrambótica."
Después de pensarlo un poco decidí que no reflejaba mis intenciones, así que decidí no ser excesivamente rebuscada y quedarme solo con el apelativo "palabras".
Mi intención con este nuevo hueco aquí es reflexionar sobre como algunas palabras se pervierten, o nos marcan, o nos definen de forma positiva o perversa, o como incluso usarlas nos abre o nos cierra puertas.
Las palabras no tiene el significado que viene en el diccionario, ni el que les aporta el contexto, ni el que les da la persona que las utiliza, las palabras tampoco significan lo que cree entender el que las escucha.
No son nada de eso y son todo a la vez.
Como primera "palabra" de la serie, una que ha evolucionado con mi vida profesional y de la cual he hecho uso de modos muy diferentes: unas veces con interés y curiosidad, otras con entusiasmo desmedido, otras con cierto miedo, otras solo la he nombrado en la mente, a veces he buscado modos de definirla sin nombrarla.
Asociarse a una palabra tiene riesgos, pero renegar de ella cuando dice algo de tí es un modo de traición, así que paso a describir, por supuesto muy someramente, que ha significado en mi vida la palabra constructivismo:
.- Pasar de usar cartillas para enseñar a leer y escribir a usar textos de uso social (cuentos, canciones, libros de recetas, enciclopedias, biografías.......)
.- Pasar de que mi alumnado solo lea y aprenda de un libro de texto a que investigue en bibliotecas (de aula, de centro y municipales), en internet, en revistas especializadas, en entrevistas a profesionales....
.- Analizar con ellas y ellos la realidad social a través del periódico, los anuncios publicitarios, el cine... y trabajar la argumentación y el lenguaje oral a través de la actualidad, intentando validar las diferentes opiniones y crear un espíritu crítico.
.- Que escriban todo tipo de textos, autobiografías, biografías, textos literarios, pero sobre todo que avancen en la escritura de textos científicos trabajando desde la planificación de un texto, los borradores hasta llegar al definitivo y la difusión del mismo.
.- Que las matemáticas dejen de ser mero cálculo y se conviertan en un aspecto de la realidad sobre el que pensar y actuar y que la base de las mismas sea la resolución de problemas reales y complejos desde diferentes puntos de vista, analizando esta disciplina también desde un punto de vista cultural e histórico.
.- Que analicen, se cuestionen e investiguen sobre problemas reales e intenten resolverlos o aportar algunas soluciones al menos.
.- Ver la autoevaluación y la evaluación como modo de ver avances, de encontrar errores y formas de corregirlos para no volver a cometerlos, unas veces de modo individual, en parejas, ayudados por tutores de cursos superiores y también como no por mí como docente.
Sería muy largo de exponer pero los resultados en mi caso han sido excepcionales a nivel de rendimientos (en centros con características muy difíciles), de cohesión de los grupos con los que he trabajado, de motivación (mi alumnado siempre tenía ganas de hacer lo que había que hacer) de respuesta por parte de las familias que han colaborado muchísimo a veces con muy pocos conocimientos y recursos e incluso de la comunidad cercana que se vuelca cuando pides ayuda en tareas de este tipo. Esta es mi experiencia con el constructivismo, por lo tanto ese es el significado que tiene para mí.
Constructivismo ha sido una palabra que abrió las puertas y las ventanas de mi aula y dejó entrar y salir la vida real a la vez que las personas que la poblábamos.