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sábado, octubre 16, 2010

Un dictado sencillo

Como lo prometido es deuda y como además mi amiga Ana me lo reclama, sigo con los dictados.
El dictado puede ser y es una actividad comunicativa y que puede adquirir sentido dentro del aula.
Actividades como la de escribir una nota, apuntar datos, tomar notas..., son momentos perfectos para la realización del dictado como práctica educativa.
En la actividad de dictar hay una persona que lee o crea y por otro lado una que escribe, el docente puede ser una de esas dos personas, o ninguna y lo que se consigue en cada uno de los casos es igualmente interesante.
Uno de los casos más sencillos de dictado es el de escribir una nota a las familias para pedir algún tipo de material, o convocar una reunión, o alguna otra información que queramos hacerles llegar.
En ese caso, la elaboración previa de la nota también nos ha servido como excusa para la elaboración de una actividad de escritura colectiva o en parejas.
Cuando lo que queremos escribir está por fin bien redactado podemos fotocopiarlo, copiarlo o dictarlo a toda la clase para llevarlo a casa.
Cuando nos hemos decidido por el dictado lo leemos al ritmo que necesitan y después como es un texto que va a salir fuera debemos asegurarnos que está bien escrito, que se entiende, que no tiene faltas de ortografía.
Todo ello sin el objetivo de calificar, ni de penalizar los errores, sino aprendiendo que cuando lo que escribimos va a ser leído por otros debemos de cuidar esta escritura, sobre todo, por la necesidad de que, el que lo recibe, entienda de forma correcta lo que queremos comunicar.
A las niñas y niños la tarea de corrección les ha servido para reflexionar sobre los aspectos en los que tiene que tener cuidado para próximas ocasiones y a nosotras para tomar notas sobre los problemas que se suelen producir en cada uno de ellos y a los que deberemos prestar atención y ayudar a mejorar en próximas tareas de escritura.
Algunos de los errores son más o menos colectivos y hemos tomado nota para incidir en ellos en otras tareas grupales de escritura y otros, son más particulares y los hemos abordado en momentos de trabajo individual con el alumnado o en grupos más pequeños.
Otra opción, es pasar la nota al ordenador para imprimirla, mandarla por correo electrónico e incluso subirla al blog de clase.
En cualquiera de estos casos la tarea la podemos convertir en un dictado en pareja, en el que alguien lee la nota, mientras que otra persona la escribe.
En estos casos quien lee hace también la "revisión" del texto escrito y avisa a su compañera o compañero cuando se equivoca o comete un error para que lo corrija.
No trabajamos una regla ortográfica concreta, ni un tipo de sílabas, se trabaja todo y se observa y anotan las dificultades que no son siempre las que se empeña el curriculum en señalar.
Por último, por ahora reiterar que la escritura es una herramienta que nos sirve para expresar lo que sentimos o lo que conocemos o pensamos, que sirve para opinar, solicitar, emocionar, divertir, comunicar...
Tareas todas ellas muy complejas y demasiado importantes como para que perdamos el tiempo en dictados sin sentido y sin ningún valor educativo.

miércoles, abril 07, 2010

Declaraciones de amor

Hoy estoy contenta, el motivo: mi hija ha ganado el primer premio Joven del concurso de Declaraciones de Amor de la concejalía de cultura del ayuntamiento de Roquetas dotado con 200 euros, que le van a permitir reducir el tiempo que le queda para ahorrar para tener su propio ordenador. Así comienza su "carta":
"Es la primera vez que escribo sobre ti. De hecho, es la primera vez que escribo algo en muchos meses. Viniste y de pronto, me bloqueaste las palabras, como todo lo demás. Antes escribía sobre historias que no me pertenecían, hablaba de Romeos de plástico y de amores flojos que ni siquiera me coloreaban de rojo el corazón. Y apareciste tú. Recordándome que la esencia del mundo puede caber en una sola persona. Haciéndome entender que las sonrisas son como los viernes de abril; que tarde o temprano, acaban llegando."
Ha sido genial verle la cara cuando se ha enterado de "su premio", pero sobre todo me alegra pensar que puede ser un impulso para que siga escribiendo.
Siempre ha tenido un don especial para usar las palabras, hablando y escribiendo.
Llevo tiempo pensando que me encantaría que tuviese quien le guiara y le enseñara a mejorar pero en lugar de eso la veo cada vez más hastiada de los arbóreos análisis sintácticos, así que esto espero que la anime a retomar por su cuenta.
Está en la "edad tonta" en la que las puertas cerradas equivalen al foso de un castillo a veces infranqueable, pero que cuando te permite el acceso la ves llena de vida, de ilusiones, de temores, de dudas, de pasiones... ¡Que pena que en los centros educativos salvo honrosas excepciones no se sepa aprovechar esos momentos vitales tan llenos de energía!
Este premio llega cuando llevo unos días siguiendo el debate que ha generado Fernando Trujillo en su blog sobre la creatividad y como abordarla en los centros educativos. Me encanta porque inicia su post diciendo que no va a caer en la tentación de criticar al profesorado pero luego hace un decálogo en el que se contemplan prácticas apenas existencentes en nuestros centros educativos.
En uno de los comentarios, Anibal de la Torre enlaza con una entrada de un blog adolescente "malfico mundo" que tiene "mucha miga" y que describe prácticas que como madre me resultan muy cercanas.
"Todos somos culpables (dice Trujillo) y señalar al profesorado de manera exclusiva es hipocresía o demagogia, aunque, sin duda, es el profesorado quien puede romper este círculo vicioso..."
Yo no sé quien puede romper este circulo vicioso, llevo un tiempo pesimista, tal vez demasiado pesimista, y hoy después de la alborozada alegría de mi hija y la de toda la familia en casa, de nuestras risas, de la vergüenza de ella pensando que tendrá que leerla en público, de la emoción de llamar a a mi madre, a mis hermanas, del momento "madre tonta" contándolo a mis compañeras de trabajo, después de todo eso y ya en soledad me he acordado de Maria Elena y he pensado ¿habrá tenido ella tanta suerte? o habrá podido con ella "la falta de creatividad de la escuela".
No seré yo quien esté segura de conocer al culpable, pero de lo que si estoy segura es de quienes en esta historia son las víctimas.

miércoles, diciembre 23, 2009

Otra de cartas

Os enlazo esta propuesta de actividades ha sido planificada y llevada a cabo tras un trabajo de reflexión, investigación y análisis de la lectura y escritura con sentido desde el enfoque constructivista.
A pesar del título las actividades pueden adaptarse a otros niveles educativos.
Constructivismo: lecto-escritura en educación infantil

martes, diciembre 22, 2009

Carta a los Reyes Magos

“Melchor, Gaspar y Baltasar. ¿Por qué no he de creerlo, hijo? Un amigo mio les pidió la luna reflejada en un charco y se la han traido.”

Así comienza la “Carta del abuelo a los Reyes Magos” escrita por Juan Farias y que marcó un antes y un después en la escritura de cartas a los Reyes Magos en mi aula.

La carta es un tipo de texto que ha perdido su sentido tal y cómo la conocíamos hace unas décadas. Ya solamente recibimos cartas de bancos, del ayuntamiento o de algún otro organismo oficial.

Pocas personas quedan aún que escriban cartas a las amistades, a los amores, a la familia, y digo pocas, porque yo conozco a una, mi hermana Ana, que sigue manteniendo esa costumbre de plasmar en un papel sentimientos, emociones, alegrías y tristezas para que alguien lejano se sienta más cerca de ella.

Ahora ese tipo de comunicación ha tomado otros formatos más rápidos el correo electrónico, el chat, el teléfono móvil. Hemos ganado en rapidez a la hora de comunicarnos, aunque creo que hemos perdido en el camino la calidez de un momento reposado de encuentro con el alma de la persona a la que queremos.

Pero hay una carta que no hemos dejado de escribir en las escuelas y a la que le ponemos un montón de ilusión cada año: la carta a los Reyes Magos.

Es además una actividad que podemos convertir en un pequeño “gran proyecto de trabajo” y sacarle mucho partido educativo.

Os cuento como lo planificamos nosotras:

En nuestra biblioteca de aula había buena colección cartas fotocopiadas de otros años escritas por otras niñas y niños de diferentes edades.

La primera actividad consiste en formar parejas para trabajar y repartirles varias cartas a cada una para hacer un listado de “todas las cosas que tiene una carta” y que después no nos podrán faltar a la hora de escribir la nuestra. Ese listado se escribe en un papel continuo donde vamos a ir conservando todas las fases del proyecto. Así aparece un listado de saludos, un listado de despedidas, listados de regalos, etc. También encontramos en las cartas signos de puntuación y podemos analizar cuándo y cómo usarlos.

Para elegir los juguetes hemos hecho todo un trabajo de búsqueda en diferentes catálogos comerciales, análisis de precios y algunos años incluso hemos aprovechado para trabajar el anuncio publicitario en televisión.

Nos han salido contenidos de lengua, matemáticas, conocimiento del medio, coeducación, educación para el consumo, artística...

Y al final de leer muchos modelos de cartas y reflexionar sobre como hacerlo muy muy bien, toca escribir la nuestra. Una vez escrita, sabemos que un buen escritor pocas veces se queda con el primer texto, que siempre es mejorable, así que pasamos a hacer varios tipos de mejoras. Una lectura en voz alta al grupo para que nos de “consejos para que quede mejor”, una lectura en parejas para analizar si está bien escrita o hay palabras que no lo están y por último, la maestra o personas que consideremos que saben un poco más que nosotros sobre escritura pueden ayudar a hacer una última corrección para asegurarnos de que no hay ni una sola falta de ortografía.

Después de varios borradores nuestra carta estará lista para pasarla a limpio y enviarla a sus Majestades de Oriente.

Y ahora vuelvo al principio, hace algunos años pasó a engrosar nuestra biblioteca de aula la “Carta del abuelo a los Reyes Magos” y ahí surgió un trabajo de otro tipo, pensar en otro tipo de regalos, pedir para otras personas en nuestra carta y tuvimos que investigar sobre los sentimientos, las emociones, las carencias, lo que nos hace de verdad felices, las cosas importantes de la vida..., y se amplió nuestro vocabulario con palabras que no se ven, que se sienten, que se regalan y de repente se elevó enormemente la calidad literaria de nuestras cartas.