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martes, diciembre 02, 2014

“Escribir a mano es del siglo pasado”



“Escribir a mano es del siglo pasado”. Este es el título de un artículo que encontré en facebook y que podéis leer completo en el blog de Enrique Dans.
El autor del artículo comenta la decisión de Finlandia de sustituir el aprendizaje de la escritura a mano por la escritura con teclado.
Todos los cambios generan polémica y si invaden el terreno de la educación mucho más. En educación mejor ser conservadores que andar haciendo la revolución, por lo que pueda pasar.
De hecho el sistema educativo está montado para enseñemos a nuestras “crías” a vivir en nuestra sociedad.
Atreverse a inventar o imaginar otra sociedad posible y educar pensando en un futuro diferente siempre entraña un gran riesgo para quien se atreve.
Aparecen en seguida las premoniciones de grandes catástrofes, de futuras decadencias, de derrumbe de los cimientos de nuestra sociedad.
Pero la realidad de la historia nos enseña que el mundo avanza y no estamos en las cavernas gracias a “las grandes locuras” a mentes excéntricas y geniales que en su momento se atrevieron a soñar y a crear instrumentos o ideas novedosas, futuristas, rompedoras.
Leer y escribir desde el principio de nuestra historia han sido herramientas que han dado acceso al poder.
“El siglo pasado” como titula el artículo nos llevó a conseguir alfabetizar (en el primer mundo) a un porcentaje elevado de la población que hoy no tiene problemas de acceso al código escrito.
Pero mientras nosotros hemos enseñado el utillaje, el oficio se nos complejizado de tal manera que los aperos con los que comenzamos nuestro aprendizaje ya no nos sirven para completar la labor, a menos que no queramos ir más allá.
Pero no ir más allá vuelve a significar depender de quienes saben usar las nuevas herramientas que se convierten en los nuevos poderes establecidos.
La escuela tiene poco tiempo para enseñar todo lo que demanda la sociedad actual, por eso debe pensar muy seriamente que es lo importante y que lo anécdótico, que es lo que va a acercar al alumnado a “poder estar” y ser parte “poderosa” de la sociedad y que le va a condenar a ser parte de la sociedad dependiente y tiranizada.
¿Y todo esto que tiene que ver con aprender o no a escribir a mano?
El aprendizaje del trazo se realiza en edades muy tempranas en las que escribir una letra supone un enorme esfuerzo de control mécanico de la mano, en muchos centros se pasan cuatro años de la vida de una criatura aprendiendo el trazo de las letras y apenas la escritura de unas palabras o frases pequeñas. Los años, además en que se sabe que la mente humana tiene más capacidad de aprendizaje.
Cuatro años para una actividad que apenas ya nadie realiza fuera de la institución escolar.
Yo creo que ha llegado el momento de plantearse seriamente la oportunidad o no de esas prácticas.
La escritura con ordenador nos permite muchas cosas que el papel no nos permite a la hora de escribir.
Desde eliminar la dificultad del trazado hasta la gran oportunidad de mejora de textos sin repeticiones tediosas.
Aprender el código con el teclado facilita el aprendizaje de la escritura y ganaríamos tiempo para otras cosas. Aprender el trazado de las letras, si queremos podría incluso ser posterior al aprendizaje de la escritura, ¿porqué no?
De cualquier manera, el aprendizaje de la escritura va incluso más allá del aprendizaje de la mecanografía y centrar los primeros aprendizajes solo en la herramienta, sea lápiz o teclado, es un error tremendo. Los primeros aprendizajes deben centrarse en el aprendizaje de la escritura de textos reales con usos reales. 
Ahora mismo parece impensable en nuestras escuelas esa propuesta, no porque no sea la mejor para nuestras criaturas, sino porque el profesorado que las puebla no tenemos capacidad para emprender esa marcha y la administración que nos paga no tiene la valentía de destinar los recursos necesarios.
Pero está claro, que la alfabetización del siglo XXI pasa por una nueva alfabetización, más allá del trazado de las letras y que las pequeñajas y pequeñajos a quienes se dejan estas herramientas parecen tener una capacidad innata de aprendizaje más allá de la que tenemos los adultos .

“La mente que se abre a una nueva idea, jamás volverá a su tamaño original” (Albert Einstein)

miércoles, noviembre 28, 2012

Aprender a leer

Desde muy pequeños los niños y las niñas tratan de interpretar las marcas de la escritura de los diferentes textos que les rodean en su contexto, interpretan esos signos a partir de sus conocimientos del lenguaje y sus experiencias vitales.
Leer es una actividad intensa y compleja que está muy directamente relacionada con factores culturales, sociales y afectivos.
Está claro que cuando en los primeros años no tienen a su alrededor un mundo letrado rico para interactuar, las dificultades de acceso a la lectura van a ser mayores.
Si a eso le añadimos una enseñanza de los primeros niveles de infantil basada principalmente en la decodificación y en métodos silábico-alfabéticos, algunas criaturas con seis años ya saben muy bien "que no saben".
Y esa es una de las grandes dificultades cuando quieres hacerles entender que pueden "leer a su manera" o "escribir a su manera", que ya no se lo creen, que han aprendido una única manera de leer y escribir a la que ellos no han sido capaces de sumarse y como pueden ver que dentro de sus propio grupo hay quienes lo consiguieron, acaban asumiendo que "la culpa es suya" que no son capaces de aprender.
Su timidez o "mutismo selectivo" se acentúa ante la presencia de un grupo de compañeras y compañeros que si han conseguido ya a esa edad decodificar y han perdido el miedo a leer, a escribir, a hablar, a manifestar opiniones y que demandan continuamente más atención, mas ayuda, y aparentemente "más ganas de aprender".
Romper ese circulo vicioso es un reto que a pesar de las dificultades lleva implícita la recompensa de ver que poco a poco son capaces, se atreven...
Nosotros ya estamos en camino, y por ahora lo que si empiezo a conseguir es que "escriban a su manera" y lean lo que han escrito para que yo lo "ponga como escriben los mayores".
Trascribir cuando la escritura es individual y algo extensa, presenta la dificultad tremenda del tiempo, pero como siempre las TIC tienen una pequeña varita mágica que viene a socorrerte y en este caso, empezar a usar Audacity, ha sido todo un lujo, ya que permite que ellos "se transcriban" leyendo lo que han escrito.
Así que por fin nos hemos atrevido con nuestros primeros cuentos.
También me ha permitido a mi analizar algunos modos de leer y ver como se  enfrentan de modo diverso a problemas similares.

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Desde que empezamos hemos avanzado mucho, ya hemos conseguido perder el miedo, ser capaces, pero aún nos queda mucho por hacer.
Tendremos que ir quitando algunas piedras en el camino, en algunos casos, la peor es la que les impide venir a diario al cole y que les rompe la rutina del trabajo.

Decodificación y lectura

La lectura en el nivel inicial

¿Cómo evaluar las etapas de lecto-escritura?


jueves, septiembre 22, 2011

Organizar el aula

Esta es una entrada "pedida" que he decidido que no ya no dejo pasar ni un día más.
Hace ya algunas semanas una "twitteramiga" me preguntó sobre cómo organizar el horario y si le dedicamos tiempo a la lectoescritura.
Contestar a la primera pregunta es muy sencillo y muy complejo.
Sencillo: Como tú creas que tu alumnado y tú podéis trabajar mejor.
Complejo: Nosotras nunca paramos de buscar nuevos modos de organizar el horario.
Aunque mi compi Paqui se enfade, las personas que trabajan en Infantil lo tienen mucho más fácil que quienes ya estamos en la "universidad" de Primaria.
¿Por qué? porque en infantil no es tan fuerte la idea de que hay que estar todo el tiempo en silencio y sentados.
En infantil la organización por rincones y el trabajo en pequeños grupos está mucho más asumido que en primaria, de modo, que cuando una maestra de infantil se lanza a trabajar por rincones o hace trabajo en pequeños grupos se le considera innovadora, mientras que en primaria si se te ocurren ese tipo de cosas puede que te tachen de "andar perdiendo el tiempo" en lugar de dedicarte a cosas importantes.
Es por eso que en nuestro grupo, las compañeras de infantil llegaron a soluciones organizativas muy interesantes mucho antes que lo hiciéramos las de primaria. Aunque con el tiempo también nosotras nos atrevimos y acabamos encontrando el modo de trabajar por rincones.
La organización del tiempo y del aula está en función del fin que pretendemos conseguir, por lo tanto si ese fin cambia, tendremos que reorganizar nuestros espacios y nuestros tiempos.
Sin embargo, a nivel global hay espacios y tiempos que son imprescindibles en un aula en la que se quiera aprender investigando, descubriendo, participando, viviendo, etc:
La asamblea que va a ser el lugar donde vamos a decidir como evoluciona la vida en nuestra aula.
Los rincones de trabajo que también pueden ser variables en función del proyecto que estemos abordando y nos van a permitir trabajar de forma cómoda con grupos pequeños mientras el resto trabajan de forma autónoma.
Cuánto tiempo y en qué momento, es una decisión que depende de la maestra y el grupo.
Lo más importante es no dar por cerrado nada y reflexionar sobre las ventajas e inconvenientes de cada una de las decisiones organizativas que se toman.
También hay tiempos que "con el tiempo" fuimos considerando imprescindibles:
  • Unos quince o veinte minutos con las rutinas del inicio de la mañana:
    • Colectivas:
    •  Responsables (mejor parejas)
      • Pasar lista, anotar el tiempo, prestamos de biblioteca...
  • Lectura en voz alta de la maestra. Esto que en infantil se da por sentado, en primaria parece que como ya "saben leer" no hay que seguir haciéndolo, pero es importantísimo continuar diariamente leyendo en voz alta al alumnado. ¿Cuando? pues a mi personalmente me gustaba hacerlo al final de la mañana, cerrábamos todo, preparábamos nuestras mochilas para salir unos quince minutos antes de la hora y entonces yo elegía una lectura que me emocionara a mi, para compartir con el grupo, a veces era un cuento, otras eran poemas, otras una noticia de prensa o el artículo de una revista, o un párrafo del libro que yo estaba leyendo en esos momentos.
Lo importante es pensar muy muy bien en que empleamos nuestro tiempo, porque siempre es muy escaso, de modo que cualquier actividad que hagamos debemos asegurarnos que realmente mejora los aprendizajes y no nos hace "perder el tiempo".
En cuanto a la segunda pregunta "si le dedicamos tiempo a la lectoescritura" entiendo que se refiere al aprendizaje de "las letras", al cual en los primeros niveles si que le dedicamos una minúscula parte del tiempo.
El aprendizaje del código para nosotras es una parte más del aprendizaje de la lectura y la escritura (no usamos el término lectoescritura) pero no la más importante ni a la que más tiempo dedicamos.
Sin embargo cuando las niñas y los niños aún no dominan el código hay algunas actividades específicas para la apropiación del mismo que nos ayudan, como puede ser, el trabajo con el nombre propio, al que se le pueden dedicar unos cinco o diez minutos al día.
La reflexión metalingüística está presente en muchos momentos del aula y junto con la idea de que lo que escribimos no es definitivo, sino que tenemos que repensar como mejorarlo, nos va a ayudar a analizar entre otras cosas las letras de nuestros escritos, si sobran, si faltan, si están puestas en su lugar, etc.
las actividades de lectura que planificamos son muchas, pero siempre sobre textos reales, por ejemplo, en un cuento con el que estamos trabajando buscar el nombre de los personajes.
En las páginas 11, 12 y 13 de "el aprendizaje del lenguaje escrito en infantil" podemos encontrar algunas pistas de actividades que nos van a ayudar a apropiarnos del código.
Este aspecto no puede ni debe de ser el que se apodere de todo nuestro tiempo del aula, en el que tienen que tener cabida lecturas y escrituras de textos reales que mientras que no se apropien del código, necesitaran de una tutela, de una guía que cada vez será menos necesaria conforme vayan descubriendo las "leyes del código escrito"

lunes, agosto 01, 2011

Aprender a leer y escribir en el siglo XXI

Una de las cosas que más me llamó la atención durante los días que hemos tenido la suerte de pasar en Valencia en el curso de verano  "Leer para aprender en la era digital" es la cantidad de maestras y maestros que aún  no han oído hablar que desde hace ya décadas se viene trabajando en muchas aulas otro modo de enseñar a leer y escribir.
Esta "nueva" enseñanza esta basada en las investigaciones que inició Emilia Ferreiro y que han dado lugar a numerosas experiencias muy interesantes que nos presentan otro modo de abordar el aprendizaje de la lectura y la escritura en las que las letras dejan de ser un contenido como tales y pasan a ser un aspecto más dentro de los muchos y diversos ámbitos que lleva aparejados el aprendizaje de la lectura y la escritura desde un punto de vista funcional y significativo, donde leer y escribir sirven para cosas interesantes, divertidas, emocionantes, que nos ayudan a conocer el mundo...
También compruebo a menudo que son muchas las personas que recopilan y muestran en blogs o wikis fichas y fichas de preescritura, de repasar letras de puntitos, de repetir y repetir letras aisladas y que con toda la buena fe del mundo consideran estar haciendo un trabajo innovador con las TIC cuando utilizan uno de esos "juegos de ordenador" donde las niñas y los niños tienen que hacer cosas muy parecidas a las de esas fichas pero gastando energía y en una pantalla y en las que las letras no tienen más función que la de ser memorizadas y asociadas a un sonido, cosa bastante aburrida, por cierto.
Enseñar a leer y a escribir en el siglo XXI supone poner al alcance de nuestro alumnado desde que entran en la escuela todo el mundo letrado al que tenemos acceso los adultos.
Darles la oportunidad de interactuar con la prensa, las revistas, las enciclopedias, los diccionarios, los libros temáticos, las biografías, las lecturas literarias, las recetas de cocina, las guías turísticas... y todo eso dentro de un contexto de trabajo donde estos textos adquieran un sentido y una utilidad.
Enseñar a leer y escribir en el siglo XXI supone que nuestras niñas y niños de tres años investiguen sobre la prehistoria o sobre Kandinsky o sobre los terremotos  y viajen por los diferentes formatos en los que podemos encontrar la información, que ya no está solo en papel y decidan sobre lo que les parece importante en una maraña de conocimientos y aprendan para que sirve un índice, o como se busca en google y se interesen por las cosas que pasan en el mundo...
¿Cómo es posible que todo este trabajo, que ya está demostrando en multitud de aulas y en multitud de lugares que no solo tiene el mismo resultado en el aprendizaje del código, sino que además aporta multitud de conocimientos a las niñas y niños en edades tempranas sorprendentes y muy por encima de lo que los métodos tradicionales de lectura y escritura consiguen, no tenga una enorme difusión, no se esté enseñando en todas las facultades de magisterio y no se esté implementando en la mayoría de aulas de infantil y primer ciclo de primaria?
No acabo de encontrar una respuesta lógica, salvo la triste realidad de que la escuela parece tener un enorme ancla clavada en el fondo de un abismo que le impide a pesar del esfuerzo de algunas personas avanzar hacia ninguna parte.

¿ESTO

O ESTO?





Ya podemos encontrar en la red muchas páginas, enlaces, blogs y artículos que pueden ayudar a formarnos en otros modos de acercar a nuestras niñas y nuestros niños a la lectura y la escritura de manera inteligente, seria y desde luego propia de una escuela del sigo XXI, una pequeña muestra: