Mostrando entradas con la etiqueta comunidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta comunidad. Mostrar todas las entradas

sábado, agosto 24, 2019

¿Atender ese cerebro mediador?




Me llega por twitter una entreviststa a Marino Pérez Álvarez catedrático de Psicología de la Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos de la Universidad de Oviedo, sobre su libro "El mito del cerebro creador"; me llega, a la vez que ando en la lectura del libro "La palabra Amenazada" de Ivonne Bordelois", Doctora en lingüística, poeta y ensayista.
Ambas lecturas os la recomiendo enormemente a quienes creéis que esto de educar es algo importante que realmente puede cambiar el mundo. 
Dice Marino que "el cerebro no es el causante de que los humanos seamos como somos, sino que es nuestra historia acumulada a lo largo de los siglos y los diversos contextos sociales en los que crecemos lo que hace que seamos así, en este momento".
De aquí se deduce, la importancia de educar a nuestras niñas y niños en el conocimiento de su contexto presente y de su historia desde una perspectiva investigadora, reflexiva y crítica y sobre todo abrir todos esos mundos a quienes están en contextos socialmente empobrecidos.
A veces lo de socialmente empobrecidos no se refiere solo a una pobreza económica, sino a una pobreza cultural en la que la participación social no importa.
Tenemos una sociedad capaz de quejarse de políticos, instituciones y de organizaciones sociales de todo tipo, de su ineptitud o de su corrupción, en conversaciones o las redes sociales, pero que no dedican ni un ápice de su tiempo a participar de manera activa en la mejora de la sociedad en la que viven. 
Necesitamos educar criaturas que se sientan miembros de un colectivo y que quieran mejorar el mundo, que sueñen con utopías, además de saber tener los pies en el suelo. Eso conlleva educar personas con ansia de conocimiento, con deseos de comprender, con afán de comunicarse con otras personas que nos aporten, que nos muestren realidades que no conocemos. 
¡Que difícil tarea! es más, si atendemos algunos discursos, pareciera que educamos en lo contrario, que educamos en el individualismo, y en la incapacidad de mirar más allá de lo que nos interesa de manera egoísta para un placer personal inmediato, aunque eso nos lleve cada vez más a destruir un mundo, que hoy por hoy, parece ser el único con vida en nuestro universo.
Como dice Marino, se aprende de lo que se vive y nuestro conocimiento no depende solo del cerebro, sino de las prácticas sociales. Debemos entender, desde la familia como desde la escuela, la necesidad de hacerles participes de esas prácticas sociales, desde la infancia. Preparar de forma conjunta la lista de la compra o una receta de cocina en el contexto familiar, ir al cine, al teatro o al museo y hablar sobre lo que nos sugiere, nos enseña, nos disgusta de todas esas prácticas sociales y otras muchas que reflejan nuestro modo de vida.
La escuela debe igualmente abrir sus puertas y ventanas y dejar que entre el mundo en sus aulas, de manera que los números de las matemáticas tengan referentes de "la vida, vida" y las palabras habladas o escritas sirvan para mejorar el mundo.
Más horas de lengua o matemáticas para mejorar los "Informes y Evaluaciones" nacionales e internacionales. ¡Tremendo error! La lengua o las matemáticas van implícitas en la geografía, en la historia, en el arte, en la música, en la filosofía y nos sirven para conocer el mundo, si las separamos de todo eso, se convierten en herramientas inútiles que solo pueden resultar tragables si las acompañamos de juegos de aventura con premios convertidos en puro y duro conductismo.
Los lenguajes son instrumentos que si no nos ayudan a pensar, a entender, a cambiar el mundo, sirven para poco, de ahí que su aprendizaje debería estar siempre relacionado con una actividad realmente comunicativa y que un mayor conocimiento del mismo se base en la reflexión sobre su uso en cada una de esas situaciones de comunicación, para mejorarlas.
Escribe Ivonne Bordelois: "¿Quiénes son los que toman la palabra y no la sueltan? ¿Quiénes son los  que ambicionan ser los únicos escuchados y escuchables? ¿Quiénes disponen de de los temas, los tonos y los climas que nos van arrinconando? ¿Quiénes deciden el color y el humor de nuestros pensamientos cotidianos desde el amanecer hasta la noche? ¿Quiénes se apoderan de los palcos de la ciudad y desalojan o ignoran a las voces diferentes? ¿Y quiénes somos los que aceptamos ser llevados por la manada de los discursos imperantes sin intentar valorar ni comprender siquiera el territorio que se disputa, la injusta proporción de aire y de libertad de la que somos despojados?"
Educar para no arrinconar o que nos arrinconen, para escuchar y que nos escuchen, para que no nos despojen de nuestra libertad y nuestros derechos, significa conocer quiénes somos, dónde estamos y cómo hemos llegado hasta aquí, significa leer, escuchar, hablar, escribir, medir, contar, calcular el mundo en el que vivimos y reflexionar sobre cada una de esas escuchas, charlas, escrituras, mediciones y cálculos para analizar cómo afectan a nuestras vidas.
Demasiado trabajo, para tan poco tiempo, exige que pensemos con mucha seriedad si cada minuto que gastamos en la escuela va encaminado a conseguir esta meta y sirve a este propósito y para empezar si todas y todos  "no caben" en lo que hacemos, no nos andamos encaminando a conseguir una sociedad realmente libre, dónde se respeten los derechos de todas las personas.



lunes, marzo 26, 2018

Desolación

Triste, desolada, lesionada, cabreada, indignada, irritada, enojada, furiosa, descorazonada, desmoralizada, impotente, mutilada, herida..., en realidad ni todas estas palabras juntas alcanzan a expresar como me siento ¿La razón? En el CEIP Clara Campoamor de Huércal de Almería, esta imagen ya no va a ser posible verla más:


Y tampoco esta:


Ni esta:



Porque me acabo de enterar que recién iniciadas las vacaciones de Semana Santa, sin que tengamos tiempo de decir algo, nos están cortando todos los pinos del patio.
Así, sin anestesia, pasamos de toda una campaña de pescaitos por un niño que nadie pudo salvar a volver y encontrarnos arrancados todos los pinos del patio y sin posibilidad de campaña para salvar nada.
¿Que le vamos a explicar a nuestras niñas y niños cuando les digamos que el proyecto de este trimestre iba sobre la conservación del medio ambiente?  Pero, no el suyo, está claro.
La razón para semejante barbaridad parece que es que los pinos suelen tener esporádicamente bolsas de procesionaria.  Pero eso, lo sabemos desde hace años y es totalmente evitable. Hasta yo a golpe de de ratón he encontrado multitud de páginas con soluciones, claro que seguramente es más barato cortar por lo sano y dejar el colegio sin pinos.
Ahora seguiremos teniendo problemas cuando haga mucho viento, aunque no los tengamos en el colegio, porque vivimos en la barriada de "Los Pinos".
En cambio, no tendremos sombras donde refugiarnos ahora que el calor empieza a apretar y tardaremos años en conseguir una sombra similar.
Nuestras niñas y niños tendrán más riesgo de insolación de abril hasta julio (hay escuela de verano) y de septiembre a noviembre, pero eso parece no importarle a nadie.
Jamás hubiera imaginado que cortar árboles en un colegio fuera tan sencillo y tuviera tan poco en cuenta a la comunidad escolar.
La escuela pública la están desmantelando y la nuestra hoy se encuentra un mucho más desnuda que ayer.
Al final acabaremos metiendo a las niñas y niños en habitáculos de cemento a poder ser pequeños y controlables para que no se muevan y estén bajo vigilancia carcelaria todos los segundos de sus vidas.
Que pena que en las naciones civilizadas se estén dando cuenta de la necesidad de educar volviendo  a la naturaleza y nuestra incultura social nos lleve a desertizar cada vez más nuestra tierra, nuestras escuelas y nuestras vidas.
Y esto ¿no le importa a nadie?
¡¡¡¡¡¡¡¡¡ME AHOGA LA ANGUSTIA!!!!!!!!!!!!









martes, octubre 24, 2017

I Jornadas de Comunidades de Aprendizaje y otras acciones educadoras socio-comunitarias





La semana pasada tuve la suerte de que me invitaran a las I Jornadas de Comunidades de Aprendizaje y otras acciones educadoras socio-comunitarias que se celebraron en la UAL el 17 y 18 de octubre. Pude compartir mesa con Victor González Manzanero del CEIP Trabenco de Leganés y con Rubén Jiménez, EOE en Santafé en Granada.
Victor nos contó como es la gestión democrática y participativa que llevan a cabo en su centro. Es un lujazo escuchar cómo se puede gestionar la vida de un centro educativo público aunando las manos de toda la comunidad educativa y generando "una ingeniería educativa" que permite que todas y todos se sientan orgullosos y responsables de la educación de su infancia. Os invito a conocer mejor su trabajo porque es apasionante ver cómo un centro  mantiene durante tantos años una trayectoria de trabajo innovador y comprometido con una educación con mayúsculas.
Con Rubén vimos cómo la educación no formal puede abrir caminos que la educación formal cierra y mientras él hablaba yo iba recordando mis años de maestra rural, cuando aún no nos comían los papeles ni el miedo a que las niñas y niños salieran a la calle, al campo y cuando para llevarte a la clase a hacer un arroz al campo no necesitabas autorizaciones escritas porque te bastaba que la madre o el padre te prestara la "paila" y el burro para cargar las viandas. Ahora nos comen los protocolos, los pasos previos...
Yo conté nuestra breve experiencia con el aprendizaje servicio y el modo en que estamos intentando que nuestro alumnado aprenda a través de la participación y la concienciación social.

Me hubiera encantado poder ir también el día anterior para escuchar a Ana Mª Leite, Maribel Serralvo y Ana Jiménez del CEIP Ntra Sra de Gracia de Málaga, a las que admiro profundamente por la labor tan interesante que llevan a cabo en su centro, al que también os invito a conocer mejor.
Me da mucha pena que este tipo de jornadas tan interesantes sean en horario lectivo y el profesorado tenga tan pocas posibilidades de disfrutarlas.
Para acabar y precisamente por estar en la Universidad, me permití el atrevimiento de reivindicar dos figuras, que si bien no están directamente conectadas con el aprendizaje servicio, a mi me sigue pareciendo que es sorprendente que no se consideren imprescindibles en la formación de las maestras y maestros y que son Emilia Ferreiro y Myriam Nemirovsky.
Porque entre metodologías y propuestas que buscan el éxito escolar incluso en los entornos más desfavorecidos, me sigue impactando que aún hoy, no se reivindique, ni se conozca que hay un modo a abordar la enseñanza del lenguaje escrito en los primeros niveles que permite que la gran herramienta del fracaso escolar que suele ser el no acceso temprano al código escrito deje de ser importante y tome el primer plano de la educación el trabajo con un lenguaje con sentido que posibilita que todas las niñas y niños puedan acceder a este tipo de propuestas posibilitando una educación realmente inclusiva.


miércoles, junio 12, 2013

La Chanca camina sola hasta la escuela


Un barrio con historia, un barrio con solera, un barrio literario, un barrio cuna de grandes artistas, un barrio hacia el que escritores, artistas, políticos vuelven su mirada y su discurso para elogiar, exaltar, enaltecer, adular...
Un barrio pobre.
Con escuela, con escuelas.
Un barrio que a pesar de tanta lisonja en los papeles, en las palabras, siente a diario el peso de la penuria y el olvido.
Un barrio con escuela, con escuelas..., donde es fácil y común escuchar el manido discurso del “no se puede”.
Sin embargo, cada cierto tiempo la evidencia se empeña en gritar con coros de voces infantiles que si se puede, que la utopía no es el horizonte hacia donde caminamos sin llegar nunca, sino que está ahí, justo al alcance de la mano, que solo tienes agarrarla, que se te ofrece.
Y cada cierto tiempo llega alguien al barrio que la atrapa y la exhibe poniendo en evidencia lo fácil que es vivir la quimera del éxito en un barrio pobre.
Se puede, claro que se puede, cuando de verdad se trabaja creyendo que se puede y no en la comodidad que proporciona el discurso de “la culpa es de otros”.
Esta tarde, entre alguna lágrima fugitiva, he podido vivir con entusiasmo un cachito de esa utopía.
La Chanca camina hasta la escuela es un proyecto de un grupo de niñas y niños que cuando su maestra les deja espacio para hablar y reflexionar sobre los problemas de su barrio, deciden que ellas y ellos pueden ser protagonistas de la mejora de su entorno, en definitiva de sus vidas.
Y se lo creen, se lo creen junto a su maestra, a sus familias y unen fuerzas para avanzar hacia un barrio mejor, un barrio donde para empezar a atrapar nuevos horizontes, todas las niñas y los niños vayan a la escuela.
Y lo chillan en todos los lenguajes que se le ofrecen, con la palabra, con la imagen que les brinda una cámara, y sobre todo..., con el ofrecimiento voluntario, altruista de colaborar como acompañantes de otras niñas y niños más pequeños para que no dejen ni un solo día de ir a la escuela, dejando en evidencia esa burocracia absurda, engañosa y cara que vende que hace cuando no hace nada y que permite que en pleno siglo XXI en el "primer mundo" siga habiendo niñas y niños a quienes se priva del derecho sagrado a la educación sin que a nadie nunca le pase nada.
Y eso convence a otros mayores para unirse a la causa, para convencer, para gritar, para cantar con ellos la importancia de la escuela, de una escuela que no acaba de gustarles, pero que solo si la “okupan”, la hacen suya, la conquistan..., podrán cambiarla.
Esta tarde, he visto niñas y niños muy listos, que hablan con un discurso claro, coherente, inteligente, crítico e ilusionante, haciendo propuestas sencillas e inteligentes.
Se puede.
Claro que se puede.
Y mientras el mundo real se pierde entre burocracias absurdas llenas de excusas, en poco tiempo, pero por desgracia, cada mucho tiempo, llegan personas que se “arremangan” lo consiguen y lo muestran.
Por desgracia, duran poco, se van, las echan, o no las retienen...
Siempre queda la esperanza de que en el corazón, en el cerebro, en las entrañas de esas niñas y niños con los que ha estado luchando cuerpo a cuerpo por un mundo mejor, quede para siempre la fuerza, las ganas, la esperanza de que la utopía, si se quiere, se atrapa.






viernes, octubre 07, 2011

II Jornadas de Buenas Prácticas en Primaria


Desde la formación permanente nos encontramos con la gran responsabilidad de dar respuesta a las necesidades de formación del profesorado y ocurre a veces que nuestros intentos no dan los resultados que esperábamos.
La formación Permanente no deja de ser una escuela más, "una escuela de maestras y maestros" como les decía yo a mis criaturas en el cole cuando les contaba que estaba haciendo algún curso.
Y al igual que en la escuela se dan cita una cantidad ingente de ingredientes a veces muy, muy diferentes con los que tienes que intentar cocinar "una comida" que contenga todos los nutrientes, que sea equilibrada, que sea sana y además que le guste a todo el mundo, es decir, tienes que hacer milagros.
Y como los milagros no existen, siempre acabamos pensando que podíamos haberlo hecho mejor de lo que lo hemos hecho.
Pero esta continua inconformidad en lugar de ser mala me ha ido ayudando a aprender muchas cosas durante todo este tiempo.
También trabajar en la formación me ha permitido algo fantástico y es conocer de forma concentrada a esas maestras y maestros que están haciendo cosas maravillosas en educación, abriendo camino a una nueva escuela que sabemos que es posible aunque a veces parezca una utopía. Como dice nuestro querido Fernando Trujillo, conocer "nuestros centros Finlandia".
Las Jornadas de Buenas Prácticas en Primaria surgen como una necesidad de dar difusión a esas experiencias que nos parecen fantásticas y que nos gustaría que en muchos centros y en muchas aulas se pudiesen extrapolar.
Estas jornadas, a través de esas bueanas prácticas, contienen ingredientes imprescindibles como el creer en el potencial del alumnado, el trabajo colaborativo de las niñas y los niños y también de los docentes, el acercar la escuela a la vida en el sentido más amplio de la palabra, el admitir la participación de toda la comunidad, el incluir a todas y todos en la escuela seguros de que pueden dar el máximo posible dentro de la mas absoluta diversidad.
También responden a una petición muy común entre parte del profesorado (que yo desde luego no comparto) de que en lugar de perder el tiempo con la teoría, desde la formación lo que tenemos que hacer es mostrar prácticas reales.
No tienen mayor pretensión, que ser una muestra rápida de cosas que se están haciendo bien, que están dando buenos resultados.
Yo no acabo de creer mucho en este tipo de formación puntual y rápida, que nos da un cúmulo de recetas que puede que no lleguemos a cocinar nunca, pero es también un intento de llegar a ese profesorado que no se acerca mucho a la formación, que no quiere procesos formativos largos, que no quiere poner sobre la mesa su práctica, en fin, un intento de hacer un buen postre dulce y sabroso que guste a todos, con la esperanza de que quienes lo prueben pidan más.
Pues con todas esas expectativas, con la esperanza de llegar a mucha gente, con el deseo de convencer de que repensar la escuela es divertido y apasionante y no es tan complicado si se hace con otras compañeras y compañeros, los días 4 y 5 de octubre nos reunimos en el CEP durante dos tardes para compartir buenas prácticas en educación primaria.
Al final, vimos menos personas de las que nos hubiese gustado y muchas de las que ya se acercan a esos otros procesos que además nos parecen mucho más interesantes, vamos que uno de los objetivos principales que era la difusión lo conseguimos en una medida muy pequeña.
Sin embargo, la percepción general de las alrededor de treinta personas que asistieron fue que la calidad de las prácticas mostradas era muy buena, y que era una pena que no hubiesen llegado a más cantidad de profesorado.
Así que al menos podemos estar contentas por la calidad de las experiencias que hemos podido disfrutar en estos dos días.
Estas jornadas tenían también un reto para quienes las organizamos: era la primera vez que poníamos en marcha una videoconferencia como apertura de las jornadas.
Aunque la persona que teníamos al otro lado de la pantalla nos ofrecía total y absoluta confianza, el miedo a que la técnica no nos acompañara añadió un poco de nervios al evento, que al final disfrutamos un montón.
Pedimos a Fernando Trujillo que iniciara las jornadas enmarcando "qué es una buena práctica" y como tenemos total confianza en su capacidad como comunicador no le dijimos nada más, y efectivamente respondió totalmente a nuestras expectativas.
Nos habló de la necesidad de acabar con el discurso del fracaso que tanto perjudica a la escuela, de la necesidad que tenemos como docentes de ser críticos pero a la vez proactivos.
Nos explicó el concepto de expertición: experiencia + práctica + pericia + reflexión como base para alcanzar el éxito en la escuela y de la necesidad del desarrollo profesional docente a través, sobre todo, de la intervención reflexiva.
También de cómo las TIC nos ofrecen multitud de posibilidades para registrar, compartir, difundir y analizar nuestra práctica docente con otras personas de otros contextos que pueden pasar a formar parte de "claustro en la red", de nuestro "Portafolio docente 2.0" y de nuestro PLE.
A pesar de la complejidad de la comunicación no presencial, Fernando no solo nos abrió caminos de reflexión, sino que lo hizo de forma amena, cercana e incluso consiguió arrancarnos la risa en varias ocasiones.
Después pasamos a escuchar esa muestra de buenas experiencias con las que tenemos la suerte de contar en la zona del CEP  de Almería.
Comenzamos con nuestras compañeras de formación Encarna Cruz y Juani Nieto del CEIP Francisco de Goya de  Almería, que desarrollaron un proyecto "el cascanueces" que llevaron a cabo el curso pasado con su alumnado y en el que para representar el ballet se acercaron con su alumnado a todo tipo de aprendizajes, relacionaron diversas áreas, trabajaron todas las competencias, investigaron junto con su alumnado en diferentes fuentes y con agrupamientos diversos, involucraron a las familias y por último, consiguieron realizar una representación magnifica de la obra.
Si queréis saber más sobre algunos trabajos suyos podéis visitar su joven blog "Aprendiendo juntos".
A continuación Marisa Zapata directora del CEIP Veintiocho de Febrero de Huercal de Almería nos presentó el proyecto que todo su centro llevó a cabo el curso pasado "la vuelta al día en 80 mundos" y con el cual a través de la biblioteca viajaron a lo largo de todo el curso por el mundo y a través del tiempo. Los libros fueron los vehículos para su viaje, libros de marrativa, de poesía, de teatro, de cocina y como no libros de geografía o de historia, enciclopedias, mapas...
Desde el CEIP el Puche de Almería nos llegó Ramón Espinoza cargado de entusiasmo y ganas de que las TIC sean una realidad en el aula a pesar de las dificultades que su centro tiene dentro de un barrio con muchas carencias sociales y económicas.
Es fantástico como la labor de un gran grupo de profesionales consigue traspasar las puertas del colegio y empezar a intervenir en el entorno a través de proyectos como "la recuperación del parque del ingenio".
Así acabamos el primer día de las jornadas y aunque la sesión fue maratoniana, el entusiasmo y la cantidad de buena escuela que tuvimos la suerte de escuchar nos animó a volver con fuerzas el miércoles.
El miércoles empezamos con Javi Rueda, que se atrevió a no venir solo y nos regaló la presencia de una madre y un padre de su alumnado del CEIP Europa de la capital y una alumna de magisterio que ha participado en proyectos de voluntariado, para hablarnos de participación, de que la educación de las niñas y niños es una cosa compartida con ellos mismos, con las familias y con la comunidad y todo eso contado y abierto al mundo también a través de diferentes herramientas de la web 2.0, entre otras su blog de aula.
En esa misma Línea Jacinto Barragán del CEIP Lope de Vega de Almería nos presentó como en su aula el trabajo colaborativo del alumnado es fundamental para trabajar con un montón de proyectos que llevan a cabo.

Susana Galera y Juana navarro, profesoras del Colegio Provincial de Apoyo a la integración de sordos, nos contaron como a pesar de las dificultades del alumnado no oyente para acceder a la lectura y la escritura, el darle a esta una funcionalidad ayuda a que este alumnado mejore enormemente sus competencias lingüísticas.
Por último, Rocío Molina nos contó todo lo que la elaboración de un telediario puede dar de si en un aula de segundo de primaria, como para ese pequeño producto se mezcla lectura, escritura, oralidad, experesión corporal, aprendizaje de las TIC, etc. 
Y así acabamos el miércoles, cansadas pero contentas, y recibiendo de las personas que habían participado las buenas vibraciones que se llevaban para sus aulas.
Y en este caso, pensamos que no se va a quedar aquí, sino que vamos a continuar, al menos un grupo de personas van a atreverse a comenzar un proceso formativo en el que van a empezar a poner en práctica algunas de las ideas que hemos estado viendo y la persona que de forma voluntaria y desinteresada se ha ofrecido a acompañar ese grupo es nuestro Emiliano, que a pesar de estar jubilado sigue queriendo ayudar a construir esa nueva escuela que es posible y que ya el curso pasado comenzó su andadura de acompañante de un pequeño grupo de maestras y maestros a través del grupo "Metodologías activas y TIC" donde intentamos aunar a nuestro querido Freinet con estas nuevas herramientas del siglo XXI de las que tanto partido podemos sacar.


jueves, noviembre 25, 2010

Transformando la escuela por y para la comunidad

Ayer finalizaron las jornadas "Transformando la escuela por y para la comunidad" unas jornadas que han pretendido formar y acercar al profesorado de la zona del Puche de Almería y al alumnado de magisterio a las actuaciones que se pretenden llevar a cabo para rehabilitar el parque del ingenio con la participación de la ciudadanía del barrio.
Estas jornadas forman parte de un proyecto amplio de Pedagogía del hábitat que lleva varios años desarrollandose en el barrio y que ha implicado a la población y sobre todo a los centros educativos, desde su inicio al CEIP el Puche y posteriormente se han ido implicando el resto de centros educativos.
Han sido unas jornadas además interesantes en las que hemos tenido la suerte de disfrutar a Enric Pol del departamento de psicología social de la Universidad de Barcelona que nos habló de participación ciudana y de cómo la relación entre las diferentes administraciones y la población de un lugar para mejorar los entornos lleva a que estos sean sentidos como propios y se vivan de manera diferente por quienes los habitan.
No son procesos fáciles, nos decía él, pero mientras lo escuchaba yo sí que pensaba lo fácil que sería en el microcosmos de cada escuela hacer real esa participación ciudadana para mejorar los centros. Dar la vos a las niñas y niños de nuestras escuelas para que sus aulas, sus pasillos, sus patios fueran lugares acogedores con los que realmente se identificaran y sintieran suyos.
Dejar que expresen sus opiniones y convertirlas en proyectos de mejora del centro, dejarles aprender democracia viviendola.
La tarde del miércoles tuvimos la suerte de contar con Roser Batlle que nos habló de Aprendizaje Servicio, mezclar el aprender haciendo con el servicio a la comunidad, un coctel educativo fantástico.



Han sido unas jornadas emotivas e ilusionantes porque de repente uno descubre en estos tiempos tan individualistas, tan dificiles, donde solo parece reinar la desesperanza que quedan personas con fuerza, con esperanza que hacen posible la utopía.