jueves, septiembre 22, 2011

Organizar el aula

Esta es una entrada "pedida" que he decidido que no ya no dejo pasar ni un día más.
Hace ya algunas semanas una "twitteramiga" me preguntó sobre cómo organizar el horario y si le dedicamos tiempo a la lectoescritura.
Contestar a la primera pregunta es muy sencillo y muy complejo.
Sencillo: Como tú creas que tu alumnado y tú podéis trabajar mejor.
Complejo: Nosotras nunca paramos de buscar nuevos modos de organizar el horario.
Aunque mi compi Paqui se enfade, las personas que trabajan en Infantil lo tienen mucho más fácil que quienes ya estamos en la "universidad" de Primaria.
¿Por qué? porque en infantil no es tan fuerte la idea de que hay que estar todo el tiempo en silencio y sentados.
En infantil la organización por rincones y el trabajo en pequeños grupos está mucho más asumido que en primaria, de modo, que cuando una maestra de infantil se lanza a trabajar por rincones o hace trabajo en pequeños grupos se le considera innovadora, mientras que en primaria si se te ocurren ese tipo de cosas puede que te tachen de "andar perdiendo el tiempo" en lugar de dedicarte a cosas importantes.
Es por eso que en nuestro grupo, las compañeras de infantil llegaron a soluciones organizativas muy interesantes mucho antes que lo hiciéramos las de primaria. Aunque con el tiempo también nosotras nos atrevimos y acabamos encontrando el modo de trabajar por rincones.
La organización del tiempo y del aula está en función del fin que pretendemos conseguir, por lo tanto si ese fin cambia, tendremos que reorganizar nuestros espacios y nuestros tiempos.
Sin embargo, a nivel global hay espacios y tiempos que son imprescindibles en un aula en la que se quiera aprender investigando, descubriendo, participando, viviendo, etc:
La asamblea que va a ser el lugar donde vamos a decidir como evoluciona la vida en nuestra aula.
Los rincones de trabajo que también pueden ser variables en función del proyecto que estemos abordando y nos van a permitir trabajar de forma cómoda con grupos pequeños mientras el resto trabajan de forma autónoma.
Cuánto tiempo y en qué momento, es una decisión que depende de la maestra y el grupo.
Lo más importante es no dar por cerrado nada y reflexionar sobre las ventajas e inconvenientes de cada una de las decisiones organizativas que se toman.
También hay tiempos que "con el tiempo" fuimos considerando imprescindibles:
  • Unos quince o veinte minutos con las rutinas del inicio de la mañana:
    • Colectivas:
    •  Responsables (mejor parejas)
      • Pasar lista, anotar el tiempo, prestamos de biblioteca...
  • Lectura en voz alta de la maestra. Esto que en infantil se da por sentado, en primaria parece que como ya "saben leer" no hay que seguir haciéndolo, pero es importantísimo continuar diariamente leyendo en voz alta al alumnado. ¿Cuando? pues a mi personalmente me gustaba hacerlo al final de la mañana, cerrábamos todo, preparábamos nuestras mochilas para salir unos quince minutos antes de la hora y entonces yo elegía una lectura que me emocionara a mi, para compartir con el grupo, a veces era un cuento, otras eran poemas, otras una noticia de prensa o el artículo de una revista, o un párrafo del libro que yo estaba leyendo en esos momentos.
Lo importante es pensar muy muy bien en que empleamos nuestro tiempo, porque siempre es muy escaso, de modo que cualquier actividad que hagamos debemos asegurarnos que realmente mejora los aprendizajes y no nos hace "perder el tiempo".
En cuanto a la segunda pregunta "si le dedicamos tiempo a la lectoescritura" entiendo que se refiere al aprendizaje de "las letras", al cual en los primeros niveles si que le dedicamos una minúscula parte del tiempo.
El aprendizaje del código para nosotras es una parte más del aprendizaje de la lectura y la escritura (no usamos el término lectoescritura) pero no la más importante ni a la que más tiempo dedicamos.
Sin embargo cuando las niñas y los niños aún no dominan el código hay algunas actividades específicas para la apropiación del mismo que nos ayudan, como puede ser, el trabajo con el nombre propio, al que se le pueden dedicar unos cinco o diez minutos al día.
La reflexión metalingüística está presente en muchos momentos del aula y junto con la idea de que lo que escribimos no es definitivo, sino que tenemos que repensar como mejorarlo, nos va a ayudar a analizar entre otras cosas las letras de nuestros escritos, si sobran, si faltan, si están puestas en su lugar, etc.
las actividades de lectura que planificamos son muchas, pero siempre sobre textos reales, por ejemplo, en un cuento con el que estamos trabajando buscar el nombre de los personajes.
En las páginas 11, 12 y 13 de "el aprendizaje del lenguaje escrito en infantil" podemos encontrar algunas pistas de actividades que nos van a ayudar a apropiarnos del código.
Este aspecto no puede ni debe de ser el que se apodere de todo nuestro tiempo del aula, en el que tienen que tener cabida lecturas y escrituras de textos reales que mientras que no se apropien del código, necesitaran de una tutela, de una guía que cada vez será menos necesaria conforme vayan descubriendo las "leyes del código escrito"

jueves, septiembre 01, 2011

La evolución de Calpurnia Tate




"Es asombroso lo que uno puede ver cuando se sienta a mirar"
                                         Calpurnia pág.34




Este libro se lo regaló mi hermana Ana a mi hija Irene hace ya algún tiempo con una dedicatoria preciosa:

"Desde las primeras páginas del libro, Calpurnia me recordó a tí:
Perspicaz.
Hábil con la palabra.
Abogada de causas perdidas.
De audaz imaginación.
Luchadora.
Sensible.
Y supe sin duda alguna que Calpurnia solo podía terminar en tus manos...
Te quiero. Ana

Para mí, si un libro o una película que mi hermana Ana recomienda es una apuesta segura de que, no solo lo voy a disfrutar, sino que también va a conseguir emocionarme, por eso en varias ocasiones he animado a Irene a que lo leyese, aunque con poco éxito por mi parte, debido tal vez a la competencia desleal de internet y otras rutinas adolescentes. (Esto merecería otra entrada)
Así que este verano ha estado entre mis lecturas obligadas para compensar un poco, el abandono al que la pobre Calpurnia estaba siendo sometida por parte de mi hija Irene.
Como no podía ser de otra manera, el libro me ha encantado. Como dice en su contraportada:
"Una lectura obligada para todas las edades. Una protagonista para recordar"
Es asombroso todo lo que podemos encontrar en un libro aunque no esté escrito con tinta, la de ideas, pensamientos, reflexiones que esta novela nos puede llegar a proporcionar .
Para empezar, todo un mundo de personajes interesantes, incluso esos que aparecen solo un poquito y luego desaparecen silenciosos. Pero sobre todo, el abuelo y Calpurnia, dos seres que consiguen llenar mutuamente esos espacios incomprendidos y solitarios de los diferentes, esos paisajes de soledad cuya riqueza reside en transitarlos y disfrutarlos cuando consigues evadirte del mundo, que forman todo un universo en el que nadie puede imponer normas, ni decirte esto es lo que debes hacer o pensar y donde la diferencia se convierte en riqueza, espacios es los que es el resto de mundo el que no sabe..., no comprende...
Esos espacios remotos y apasionantes que se vuelven mucho más emocionantes, si encuentras un alma gemela con quien compartirlos algunos instantes.
El abuelo representa ese momento de la vida en el que algunas personas afortunadas descubren lo que verdaderamente es importante, ese tiempo en el que los convencionalismos, las normas, las ideas, pasan el filtro de lo que  realmente necesitas para ser feliz, para vivir en paz y en el que algunas personas han conseguido un mundo interior tan rico, tan apasionante que pueden vivir acompañados y estar maravillosamente aislados. Un abuelo aparentemente huraño, solitario, dueño de una inmensa biblioteca y de un laboratorio en el que nadie se atreve a entrar.
Y una niña con la necesidad de descubrir el mundo, en un espacio y en un tiempo que no son los suyos y que tiene la suerte de colarse en ese otro universo del abuelo en el que descubre lo que realmente le emociona, pero por el que solo puede transitar a ratos y casi a escondidas y en el que pronto descubre que no le van a dejar quedarse mucho tiempo, sin más razones, que la existencia de leyes y convencionalismos absurdos que limitan la libertad de ser y de pensar de las personas, sobre todo, si además tienen la desgracia de ser mujeres.
Calpurnia va descubriendo, sin entenderlo, que ser mujer le impide vivir como quiere, decidir lo que ser. Elegir se convierte en un verbo que ella no puede conjugar y está dispuesta a luchar por cambiarlo, pero también va descubriendo lo difícil que eso le va a resultar y cómo va perdiendo poco a poco la batalla.

Cada capítulo del libro empieza con una cita de "El origen de las especies", este libro del genial Darwin tiene un especial protagonismo a lo largo de una historia que  nos descubre a través de los distintos personajes otra evolución de un espacio más corto de tiempo: la evolución de la vida. El transcurrir lento de la inocencia hasta descubrir el mundo, el turbulento mundo de la adolescencia intentando romper con todo y abrir nuevos cauces, la resignación del paso del adulto por el mundo, rápido, sin mucho tiempo para pensar y dejándose llevar por el cauce labrado tras siglos de discurrir de otras aguas y al final el descubrimiento del sentido de hacia donde vamos y la contemplación serena del final donde a veces el cauce se ensancha y permite salir por lugares diversos en los que este final ya no representa una amenaza, sino una promesa de remanso y paz.

También es un libro de "pequeños detalles", un libro que nos muestra que las personas necesitamos sentirnos importantes, necesitamos que se valore lo que hacemos y de qué modo un pequeño gesto de alguien que nos reconoce, nos ilusiona y nos vuelve más amables, más serviciales, más atentos: el fotógrafo, el cartero, la cocinera o el hermano menor son pequeños ejemplos.

Vemos también la evolución de Calpurnia como observadora, con la ayuda del abuelo aprende a mirar la naturaleza a prestar atención a los detalles, a ver con otros ojos, a mirar lo pequeño a encontrar lo que otros no ven y eso lo traslada también a su vida, a su entorno, a las personas que le rodean.

Nuestra protagonista también aprende a preguntar sobre el mundo, a cuestionarse sobre todo y a hipotetizar y avanzar posibles soluciones y cuanto más avanza, las preguntas que le surgen son más complejas, más rebuscadas, pero también sorprendentemente ella está más capacitada para darles respuesta.

También me encantaría comentar el final, pero me lo reservo para cuando hayáis ledo el libro y lo comentamos en privado ¿os parece?



lunes, agosto 01, 2011

Aprender a leer y escribir en el siglo XXI

Una de las cosas que más me llamó la atención durante los días que hemos tenido la suerte de pasar en Valencia en el curso de verano  "Leer para aprender en la era digital" es la cantidad de maestras y maestros que aún  no han oído hablar que desde hace ya décadas se viene trabajando en muchas aulas otro modo de enseñar a leer y escribir.
Esta "nueva" enseñanza esta basada en las investigaciones que inició Emilia Ferreiro y que han dado lugar a numerosas experiencias muy interesantes que nos presentan otro modo de abordar el aprendizaje de la lectura y la escritura en las que las letras dejan de ser un contenido como tales y pasan a ser un aspecto más dentro de los muchos y diversos ámbitos que lleva aparejados el aprendizaje de la lectura y la escritura desde un punto de vista funcional y significativo, donde leer y escribir sirven para cosas interesantes, divertidas, emocionantes, que nos ayudan a conocer el mundo...
También compruebo a menudo que son muchas las personas que recopilan y muestran en blogs o wikis fichas y fichas de preescritura, de repasar letras de puntitos, de repetir y repetir letras aisladas y que con toda la buena fe del mundo consideran estar haciendo un trabajo innovador con las TIC cuando utilizan uno de esos "juegos de ordenador" donde las niñas y los niños tienen que hacer cosas muy parecidas a las de esas fichas pero gastando energía y en una pantalla y en las que las letras no tienen más función que la de ser memorizadas y asociadas a un sonido, cosa bastante aburrida, por cierto.
Enseñar a leer y a escribir en el siglo XXI supone poner al alcance de nuestro alumnado desde que entran en la escuela todo el mundo letrado al que tenemos acceso los adultos.
Darles la oportunidad de interactuar con la prensa, las revistas, las enciclopedias, los diccionarios, los libros temáticos, las biografías, las lecturas literarias, las recetas de cocina, las guías turísticas... y todo eso dentro de un contexto de trabajo donde estos textos adquieran un sentido y una utilidad.
Enseñar a leer y escribir en el siglo XXI supone que nuestras niñas y niños de tres años investiguen sobre la prehistoria o sobre Kandinsky o sobre los terremotos  y viajen por los diferentes formatos en los que podemos encontrar la información, que ya no está solo en papel y decidan sobre lo que les parece importante en una maraña de conocimientos y aprendan para que sirve un índice, o como se busca en google y se interesen por las cosas que pasan en el mundo...
¿Cómo es posible que todo este trabajo, que ya está demostrando en multitud de aulas y en multitud de lugares que no solo tiene el mismo resultado en el aprendizaje del código, sino que además aporta multitud de conocimientos a las niñas y niños en edades tempranas sorprendentes y muy por encima de lo que los métodos tradicionales de lectura y escritura consiguen, no tenga una enorme difusión, no se esté enseñando en todas las facultades de magisterio y no se esté implementando en la mayoría de aulas de infantil y primer ciclo de primaria?
No acabo de encontrar una respuesta lógica, salvo la triste realidad de que la escuela parece tener un enorme ancla clavada en el fondo de un abismo que le impide a pesar del esfuerzo de algunas personas avanzar hacia ninguna parte.

¿ESTO

O ESTO?





Ya podemos encontrar en la red muchas páginas, enlaces, blogs y artículos que pueden ayudar a formarnos en otros modos de acercar a nuestras niñas y nuestros niños a la lectura y la escritura de manera inteligente, seria y desde luego propia de una escuela del sigo XXI, una pequeña muestra:

viernes, julio 29, 2011

y una de brujos

Y una de brujos fantásticos, aunque nos faltó un poco de tiempo de relación fuera de las jornadas.
La conferencia de Carlos Gallego Lázaro fue fantástica y acabó con un super aplauso que de alguna manera agradecía y reconocía las cosas tan interesantes que nos dijo y su empeño en dar voz y protagonismo a las niñas y los niños.
Carlos lleva muchos años investigando y trabajando por otra manera de abordar las matemáticas en las que como él mismo dijo, los conocimientos de las niñas y los niños son valiosos y son importantes, dos ideas que repitió en multitud de ocasiones y que fundamentan toda una manera de entender no solo las matemáticas, sino en general de entender la escuela.
Personalmente me llegaron muy profundamente cada una de sus palabras después de pasar un año lleno de matemáticas "de las malas" que he tenido que sufrir como madre, y en el que he podido comprobar que las ideas, los conocimientos, las emociones, las competencias del alumnado en muchas ocasiones importan muy poco.
En el taller de José Manuel García Vallés tuvimos la posibilidad de seguir reflexionando sobre como enlazar la competencia lingüística con la competencia matemática. En su propuesta el juego y la imaginación se compaginan con el razonamiento y el esfuerzo matemático.
Por último me queda presentaros a Javier García Abad que llevó uno de los talleres del ámbito artístico, otro lenguaje que debemos de incorporar con más fuerza en nuestras aulas. El arte puede además ayudarnos a mejorar el entorno, a conocer, participar y mejorar el mundo que nos rodea.

sábado, julio 09, 2011

Leer para aprender en la era digital (Las brujas se atraen)

Chicas, va por vosotras!!!!!!!!!!!
Ha sido una semana inolvidable, ajetreada y agotadora pero divertida y emocionante. Cuando la risa más ruidosa se mezcla con las lágrimas es que algo mágico está ocurriendo.
Voy a intentar recordar algunas de las chispas mágicas de esta semana, segura de que me va a resultar imposible trasladar a la escritura lo que hemos vivido.
La historia del zapato, los balcones de San Sebastián, el periódico mural, viajar con la palabra, Los colores de Kandinsky..., es solo un diminuto apunte de unas jornadas en las que hablar, escuchar, leer y escribir se han convertido en las herramientas mágicas que nos van a ayudar a repensar una escuela mejor.
Liliana nos trajo los apuntes de una investigación reciente, aún inacabada que nos retrata nuestra escuela, una escuela que nos corre mucha prisa cambiar si queremos avanzar con la sociedad del siglo XXI. Pudimos compartir poco tiempo de ocio con ella pero nos deleitó escucharla.
Andrea nos recordó que la escuela tiene que apostar más por lo artístico y cuya sonrisa es tan musical y tan interesante como los trabajos que nos propuso.
Pilar nos mostró los recovecos de Leer.es que cada vez más se está convirtiendo en una parada imprescindible para docentes, familias, chicas y chicos y dónde ella está haciendo un trabajo impresionante de recopilación de materiales, personas, webs, ideas..., para que el trabajo en torno a la competencia lingüística tenga los mejores modelos.
La otra Pilar, la de las "mates", Tere, Charo, Ana, Paqui, Mª José, Carmen, nos trajeron trozos de una escuela que escucha a las niñas y a los niños para enseñarles mejor.
Los trabajos que nos presentaron en el curso, pronto os los podré enlazar desde el Centro virtual Leer.es, pero aún están en el horno, son trabajos muy recientes.
Pero todas ellas comparten una misma visión de la enseñanza para mejorar la competencia lingüística, que es el trabajar con la vida, con la cultura, con la historia.
Hablar, escuchar, leer y escribir no tienen sentido con un solo libro igual para todos en el aula, necesitamos comunicar cosas interesantes y para eso tenemos que inventar trabajos emocionantes y difíciles ¿por qué no? nuestras niñas y nuestros niños necesitan y disfrutan con retos intelectuales y se emocionan viendo como sus maestras aprenden con ellos y disfrutan haciéndolo.
Investigar sobre la historia del calzado, por ejemplo, como nos propuso Tere, significa viajar al pasado, conocer cómo vivían hombres y mujeres como nosotros, como caminaban, que les preocupaba, que cosas consideraban útiles o bonitas. Todo eso nos ayuda a entender mejor quienes somos, de dónde venimos, que cosas les han preocupado a la humanidad desde sus inicios. Eso es trabajar desde pequeñines historia, sociología, moda, arte, matemáticas, artesanía..., y por supuesto usar todas las destrezas lingüísticas de forma inteligente y útil y aprender más sobre ellas.
En cambio Pilar se quedó en los balcones de San Sebastián para estudiar la geometría y nos descubrió que las matemáticas pueden ser divertidas, no solo son útiles sino también imprescindibles para la vida, están a nuestro alrededor, no son difíciles ni algo al alcance de unos cuantos "privilegiados por la diosa que repartió las inteligencias".
Ana y Paqui nos acercaron a cómo viajar con la palabra, y cómo conocer un continente , por ejemplo, Asia es la excusa perfecta para trabajar el texto expositivo oral y darle a la oralidad la importancia y el lugar que necesita dentro de nuestro trabajo diario.
Con Carmen disfrutamos del arte, de Kandinsky y comprobamos que niñas y niños de infantil leen , escriben, hablan y escuchan sin tener nada que envidiar a alumnado de niveles muy superiores.
Charo no solo nos propuso acercar al alumnado a la sociedad actual a través de la lectura del periódico y la escritura de textos periodísticos, en ella se conjugan otras circunstancias que dan un valor especial a su trabajo. Charo es maestra de Educación especial y nos descubre cómo niñas y niños con dificultades de aprendizaje importantes pueden y disfrutan con trabajos cognitivamente complicados y cómo enfrentarse a la lectura y la escritura desde un enfoque verdaderamente comunicativo y funcional no solo no supone una dificultad, sino que es la propuesta que les ayuda a avanzar más rápido y a aprender mejor.
Y sin duda, nada hubiera sido lo mismo para mí sin tener el apoyo a la hora de intentar que todo estuviera en su sitio a mi compañera Mª José Irigaray, una de mis mejores brujas, a ella siempre pienso que le debo una entrada especial, pero es tan larga que siempre la voy posponiendo, prometo a lo largo del verano buscar el tiempo para compartir la historia de una maestra con mayúsculas.
Aunque sin duda, sin duda "Leer para aprender en la era digital" llevaba una firma que quienes la hemos conocido hubiésemos adivinado aún sin saberlo y es la firma de Myriam Nemirovsky.
Myriam se jubila después de muchos años de viajar y viajar por toda España trasmitiendo otro modo de enseñar en la escuela, el respeto por lo que las niñas y los niños saben y animando a realizar con el lenguaje secuencias divertidas, inteligentes, reflexivas, cultas..., a generar preocupación e interés en el alumnado por la sociedad, por la historia, por la humanidad.
Sabemos y esperamos que seguirá ahí, escribiendo y vigilando lo que hacemos, contenta de que le expliquemos cosas de esas criaturas que a ella tanto le divierten.
Myriam, amiga, MAESTRA, lo has hecho estupendamente bien y tus alumnas son geniales porque no solo han aprendido a trabajar en la escuela de otra manera, sino que llevan tu sello también en los ojos, en ese brillo que desborda entusiasmo, respeto, ganas y esa chispa que te hace adivinar que si les pones cerca una escoba saldrán volando y llegarán a las estrellas.


viernes, julio 08, 2011

Prueba superada!!!

Hoy hemos acabado el curso "Leer para aprender en la era digital" cansadas pero muy contentas, porque el trabajo intenso ha merecido la pena por la calidad de la gente con la que hemos podido interactuar.
A partir de ya retomo este espacio en el que tengo un montón de cosas que compartir y que no he tenido tiempo de escribir últimamente.


lunes, mayo 30, 2011

Pon un "eabe" en tu vida

EABE11_9
Llegamos el domingo, cansadas después de un fin de semana en Casares en el eabe11 (encuentro andaluz de blogs educativos) #eabe11 en twitter, sin embargo, llegamos entusiasmadas, llenas de energía y proyectos de futuro.
¿Tendrá algo que ver que nos hemos reído mucho? Yo cada vez estoy mas segura que reírse y emocionarse con la gente te ayuda a andar con mucha más fuerza.
Para empezar el pueblo es un lugar paradisiaco dónde perderse, así que ya solo por eso mereció la pena hacer el esfuerzo.
Es el tercer encuentro y aunque siento que como ¿grupo, idea, filosofía...? hemos crecido, queda mucho camino por recorrer.
Las conclusiones fueron bastantes e irán llegando más de todas y todos los que estuvimos allí.
Hay quien no se ha parado casi ni a descansar y ya nos ha contado como lo ha vivido, pero seguro irán llegando más.
Me encanta la idea de Massimo Pennesi de que eabe11 está en la edad del pavo, en la adolescencia. y me parece interesante, muy interesante la reflexión que hace sobre una posible falta de empatía como grupo.
Aunque no faltó quien a pesar de ir por primera vez se sintió como pez en el agua, como Javier Soto, que seguro repite para eabe12.
A mi me gustó eabe11 porque había mucha gente que quiero y no voy a nombrar a nadie porque seguro que me dejaría alguien en el tintero, me gustó porque he aprendido lo que significa la palabra desvirtualizar en vivo y en directo, me gustó porque fluyeron muchas ideas para mejorar la educación y se habló poco de tecnologías.
Pero... creo como Massimo que debemos bajar a tierra y hacer más autocrítica.
No somos tan geniales, tenemos mucha ilusión pero también mucho que aprender aún.
Corremos el riesgo de que el entusiasmo nos lleve a pensar que el solo hecho de llenar de tecnología nuestro trabajo da calidad al mismo y no es así.
Existen excelentes docentes que apenas usan las TIC y aulas llenas de tecnología que no solo no mejoran a su alumnado, sino que pueden incluso dificultar el aprendizaje.
Así que mis conclusiones, más que conclusiones serían cuestiones sobre las que ahondar durante este año que nos queda para eabe12:
  • ¿Cual es el verdadero propósito de nuestro trabajo, que buscamos en realidad?
  • ¿Cómo nos pueden ayudar las tecnologías para eso?
  • Creo que deberíamos de definir algunos términos para saber que hablamos de lo mismo, para empezar "buenas prácticas TIC".
  • ¿Cómo evaluarNOS, como analizarNOS y cómo encontrar espacios para reflexionar no solo sobre las ideas sino también sobre prácticas concretas?
  • Debemos contar en nuestros espacios no actuaciones o actividades, sino procesos para su realización y sobre todo dudas o dificultades y encontrar modos de colaborar en esa tarea.
Por ahora me quedo con una de las mejores ideas del eabe11 "hagamos un propósito hasta eabe12 para mejorar la educación" y estoy deseando ver los vídeos con todos los propósitos que fluyeron en Casares

lunes, mayo 23, 2011

Hijos de la Logse

Ayer de repente, escuchando un programa en una "cadena de televisión" que hablaba del fenómeno llamado 15M, oigo que uno de los contertulios menosprecia al movimiento con la justificación de que son jóvenes de izquierdas, educados en la LOGSE que ha sido su líquido embrionario, su hábitat natural.
Este señor, no se ha leído la LOGSE, porque si lo hubiera hecho, se hubiera dado cuenta, que no llegó a aplicarse nunca, así que difícilmente ni estos, ni ningunos pueden ser producto de algo que no llegó nunca a las aulas.
En la mayoría de aulas de nuestros colegios y de nuestros institutos, no cambió nada, bueno, tal vez hubo quien decidió entender que había que bajar los niveles, excusa que suele venir muy bien a quienes querían evitarse tener que aplicar ninguna metodología "rara" y además trabajar menos, que al fin y al cabo los alumnos son los que tienen que aprender.
Ya voy mal, porque mi intención no era, ni es defender la LOGSE, sobre todo porque murió la pobrecita sin llegar a nacer.
Pero sí me he sentido con la necesidad de defender a nuestra juventud.
A toda la juventud, la de izquierdas, la apartidista y la de derechas que también es hija de la LOGSE, curiosamente.
He estado en la plaza del educador en Almería con mucha más gente que respaldamos de manera algo más cómoda este movimiento y he visto jóvenes muy diversos, pero todos educados, respetuosos, decepcionados de una clase política y de una economía que aplasta a quienes menos tienen.
Me he sentido orgullosa de su forma de organizarse, del respeto hacia todos los que querían aportar algo, del brillo de muchos ojos en los que se reflejaba que otro mundo es posible y de sus peticiones que son sencillas y concretas.
Pero ya han acabado las elecciones ¿y ahora qué?
Luchar por la utopía es duro y cansado, pero a quienes hoy en los medios decidían el gran fracaso de esta "revuelta popular", les invitaría a sumar.
Si entráis en la página del ministerio y aunque los gráficos con colorines nos quieren hacer otra cosa, cuando sumas te sorprendes de quien tiene mayoría absoluta:
Abstención 36%
Votos nulos 1,7%
Votos en blanco 1,92%
"Otros" 19,73%
En fin, si aún me acuerdo de sumar me sale que un 59,35 de la población piensa como estos jóvenes de las "revueltas".
¡Lo mismo no es un fracaso!
Puede parecer un análisis simplista, pero más de la mitad de la población que tiene derecho a voto (mucho más si tenemos en cuenta lo injusta que es nuestra ley electoral) no se siente representada en esas cámaras casi siempre vacías de la gente que debería llenarlas.
Fracaso que se les ignore, que ese 59,35%, se quede sin voz.


martes, mayo 17, 2011

Noticiarios

Ayer me compré dos libros "Reaciona" e "Indignaos" , me los recomendó mi compi Mª José y estoy disfrutando su lectura, bueno, no se si disfrutar es la palabra, pero creo que son lecturas interesantes en los tiempos que corren, es más, creo que deberían de ser lecturas obligatorias en los centros de secundaria para hacer reflexionar a nuestros jóvenes.
Creo que si buscásemos no encontraríamos ningún proyecto de centro en el que no apareciese en algún lugar del mismo que debemos educar para una ciudadanía crítica, pero, ¿lo hacemos? ¿cómo hacerlo? ¿Qué implica enseñar a ser críticos? ¿Qué consecuencias tiene? ¿estaríamos en disposición de soportar un alumnado crítico?
La respuesta, creo, que en un porcentaje elevado es que la escuela se plantea unos objetivos y después los mete en un cajón.
Sin embargo, también hay por ahí muchas personas que se creen de verdad eso de que les pagan para educar niñas y niños con criterio y trabajan para conseguirlo.
Una buena herramienta para conseguir este objetivo es introducir la prensa en la escuela, la prensa escrita, la prensa televisiva y ya también la prensa en internet.
Necesitamos que nuestro alumnado desde muy pequeño se asome a aquellos medios que les van a permitir estar informados, conocer sus entresijos y enseñarlos a acercarse a ellos con una mirada crítica.
Hoy quiero mostraros varios de esos ejemplos que me parece que son interesantes y que acercan al aula la realidad .
En el blog "Aprendiendo Juntos" podemos encontrar varios ejemplos de maestras que trabajan con las noticias y les sirven para leer, escribir, hablar y crecer.
Una primera actividad que realizan es convertir el análisis de lo que pasa en la sociedad en rutina diaria en su aula, así todos los días al empezar la clase se comenta una noticia.
Dedican un tiempo del curso a analizar el periódico y lo que podemos encontrar en él, aprender a escribir noticias como auténticos periodistas, a buscar la noticia como auténticos reporteros, e incluso a hacer telediarios con los que mejorar entre otras cosa el lenguaje oral formal.
Pero no hace falta esperar a primaria para empezar a trabajar la prensa en el aula y así podemos encontrar cosas interesantísimas con pequeñines en el blog de Carmen, otra maestra genial que podéis encontrar en el blog "aula de infantil".
Hacer un Periódico de aula es un proyecto apasionante que cualquier docente que quiera formar ciudadanos del siglo XXI debe de introducir en su aula.
Y es un proyecto que no tiene edad y que un poco de imaginación y gracias a las herramientas de la web 2.0 podemos convertirlo además en una ventana que nuestra clase abre al mundo y llegara a ser auténticos profesionales.


viernes, mayo 13, 2011

¿Qué debe trabajar la escuela?

Me apetecía escribir aquí pero llevo mucho tiempo que no se me ocurría por donde empezar y siempre lo acabo dejando para otro día.
Ayer una persona especial, mi amiga y compañera Elena que se marchó a Granada hace unos años, me dio las gracias porque según ella, mi blog le permite mantenerse en contacto con nosotras y la “engancha” a otros espacios interesantes.
Ha sido fantástico verla de nuevo, pero el lugar y el motivo, muy triste, la muerte del marido de otra compañera, de una gran maestra.
Esta entrada va a ser una mezcla de algo personal e íntimo con algo profesional, pero a veces ¿dónde están las fronteras?
He recordado que hace unos pocos días en el claustro de un centro encontraba algunas “maestras” tremendamente ofuscadas con ese discurso agotador y cansino que repite de forma machacona que la escuela ya no puede soportar el peso de todo lo que le pide la sociedad que trabaje con el alumnado, y ella, se preguntaba muy enfadada ¿Debe la escuela arreglar todas las cosas que en la sociedad no funcionan?
Y hoy también he recordado como abordé hace unos años en mi clase el tema de la muerte.
La muerte es un tema difícil que no aparece en los libros de texto, pero ¿debe abordarse en la escuela? Y sobre todo, cómo hacerlo de forma seria, sin dañar creencias, susceptibilidades o generar miedos en edades tempranas.
Lo más fácil es ignorar que existe, pero como ocurre con la mayoría de cosas importantes en la vida de las personas, por mucho que la escuela les cierre las puertas, estas acaban encontrando el modo de colarse por las rendijas.
Cuando lo hacen, podemos cerrar los ojos y no hacer nada, pero no podemos impedir que las niñas y los niños no solo no los cierren, sino que abran mucho más, los ojos y el entendimiento.
Y eso fue lo que pasó una mañana en mi aula.
Era a finales de octubre cuando en el cole se preparaba la celebración de “Halloween” y de repente escucho una conversación en uno de los grupos de mi clase de primero de primaria en la que hablaban de que lo que se celebraba era el “día de los muertos”.
Os transcribo más o menos como transcurría la conversación cuando yo reparo en ella:
.- Los meten en una caja y los entierran y yo se que a les salen gusanos y se los comen. y también me ha dicho mi hermano que a algunos los meten en un horno y los queman.
De repente, una alumna levanta la cabeza, me busca con la mirada y me pregunta angustiada:
.- ¿los queeeeeeman?
¿Que es lo correcto en esos momentos? ¿Cómo se responde? Yo no sabía y como muchas veces hacemos en las clases actué por intuición, improvisé.
Les pedí que se sentaran en el lugar de la asamblea y hablamos de la muerte, ellos contaron lo que sabían y sobre todo tenían muchas preguntas que en su mayoría yo respondí con sinceridad, diciéndoles que tampoco yo tenía respuesta a muchas de esas preguntas.
Hablamos de diferentes creencias, de diferentes religiones, de lo que dice la ciencia, de que la verdad absoluta no existe y de que hay muchas verdades y de que lo importante, es que las personas que se van y que queremos, nos dejan un montón de recuerdos que nos acompañan siempre y van a mantener cerca de nosotros a esas personas.
Al acabar les dije:
.- ¿Que os parece si cada uno de nosotros elige una persona cercana que haya muerto y en casa escribimos una pequeña biografía con ayuda de las mamás, de los papás o de quienes sepan cosas interesantes sobre ella?
Al día siguiente todos traían su pequeña biografía de personas importantes en sus vidas, llenas de cosas interesantes, de recuerdos emocionados y una vez más la escritura y la lectura se convirtieron en herramientas para conocernos mejor, para acercarnos, y para crecer juntos. Apareció desde entonces un contenido nuevo en mi currículum y busqué otras maneras de abordarlo. Como siempre los libros nos aportan una tremenda ayuda y en la literatura encontramos pequeñas soluciones, pequeñas respuestas:
No es un tema fácil, no es sencillo, no es agradable, pero es cotidiano y nos ofrece la posibilidad de acercarnos de muchas maneras, no solo como situación personal que puede pasarnos cerca en un determinado momento, sino también, como cuestión social que nos puede hacer replantearnos en que tipo de sociedad vivimos y que tipo de mundo queremos con una mirada crítica.
Leer la prensa, ver los telediarios son acciones que nos ponen a diario en contacto con la muerte, con las muertes y situarnos frente a cada una de estas situaciones no siempre es fácil pero es una exigencia si queremos crecer como personas.
Por eso creo, que este y cualquier otro tema importante en nuestra sociedad debe abordarse en la escuela.